Un poco más cerca de la Teoría del todo.

Historia del universo

El descubrimiento de que el universo se expandió mucho más rápido que la velocidad de la luz inmediatamente después del Big Bang, podría acercar a los físicos un poco más a su tan ansiada meta “La Teoría del Todo o Teoría Unificadora”.

El pasado 17 de marzo, un grupo de investigadores anunció el haber detectado la impronta de las ondas gravitacionales en el fondo de microondas cósmico, la antigua luz que surgió en el universo 380 000 años después del Big Bang.

Por lo que si se valida el importante hallazgo, se confirmaría la teoría de la inflación, la cual propone que el cosmos surgió de unas simples fluctuaciones cuánticas para dar lugar a algo de tamaño macroscópico, sólo unas pocas fracciones de segundos después de su nacimiento.

El descubrimiento también ofrece  a los investigadores una nueva ventana al reino de la física extrema, lo que permitirá acotar las ideas que se tienen del modelo de la inflación, a la vez ayudará potencialmente en la incesante búsqueda por concebir un marco teórico que pueda explicar todos los aspectos del universo, según afirma Avi Loeb, físico teórico de la Universidad de Harvard, aunque esto llevará su tiempo.

Explicando el universo

Los físicos se basan en dos diferentes teorías para explicar el universo, la teoría de la relatividad general de Einstein, la cual describe el comportamiento de súper estructuras como estrellas o galaxias, y la mecánica cuántica, la cual trabaja muy bien a nivel subatómico.

Juntas, los dos teorías abarcan las cuatro fuerzas fundamentales del universo; la relatividad general explica la gravedad; mientras que la mecánica cuántica se enfoca en la fuerza nuclear débil, la fuerza nuclear fuerte y el electromagnetismo.

Pero las dos teorías son inherentemente incompatibles, a excepción de sitios con condiciones tan extremas como el interior de un agujero negro, o los instantes inmediatamente posteriores al Big Bang.  Es por ello que los físicos anhelan el encontrar una única teoría que compagine las cuatro fuerzas fundamentales y que trabaje en todos los niveles y condiciones.

Una de las principales candidatas para ser la Teoría del todo, es la teoría de cuerdas, que sostiene que todas las partículas fundamentales que existen en el universo son en realidad  objetos vibrantes unidimensionales, y según afirma el profesor Loeb, el descubrimiento de las ondas gravitacionales podría ayudar a afinar esta idea.   Por ejemplo, muchos físicos teóricos han predicho una versión de “baja energía” para la inflación que no es capaz de originar ondas gravitacionales, pero dado que con este descubrimiento esos modelos han quedado descartados, los físicos que trabajan en la teoría de cuerdas tienen que regresar a la mesa de trabajo y hacer nuevos modelos que sean compatibles con los  nuevos datos.

Física extrema

El nivel de  energía presente durante la inflación pudo ser del orden de  10^16 electronvoltios, aproximadamente 1 billón de veces más fuerte que la toda la energía generada en el más poderoso acelerador de partículas terrestre, el Gran Acelerador de Partículas.  A estos niveles de energía, según afirman los investigadores, la fuerza nuclear fuerte, la fuerza nuclear débil y el electromagnetismo, probablemente estuvieran fusionadas.

El descubrimiento de las ondas gravitacionales, es de fundamental importancia tanto para la física como para la cosmología, puesto que los investigadores no pueden realizar este tipo de experimentos en sus laboratorios dado la extraordinaria cantidad de energía necesaria, así que lo mejor que pueden hacer, es basarse en las pistas que nos ofrece el universo acerca de lo que ocurre cuando se concentran semejantes niveles de energía.

Las ondas gravitacionales primigenias ofrecen a los científicos una forma de asomarse al pasado como nunca antes lo habían hecho, es decir, una billonésima de una billonésima de una billonésima fracción de segundo después del Big Bang.

Mientras que el nuevo descubrimiento supone un punto de inflexión en nuestro entendimiento del universo, los físicos que trabajan en la Teoría del todo, les encantaría mirar un poco más atrás, hasta el primer momento de todo, la época Planck, en la que cree que estaban unificadas las cuatro fuerzas fundamentales.

Los científicos están construyendo una imagen del universo cada vez más precisa, pero aún queda mucho por aprender.  Por ejemplo como apunta Loeb, los investigadores desconocen qué era la substancia que impulsó la inflación, conocida como “inflatón”, y también desconocen la información básica de la misteriosa materia oscura y la energía oscura, las cuales en conjunto componen el 96% del universo.

Aunque estamos observando las primeras etapas del cosmos, donde se encuentran los constituyentes necesarios para explicar los datos que tenemos del universo, no sabemos lo que realmente son, según Loeb, aunque hay algunas islas de conocimiento, están rodeadas por un océano de ignorancia.

Aun así, el profesor cree que la Teoría del todo podría surgir eventualmente, siempre y cuando se continúen realizando observaciones tan relevantes como ésta que guíen el pensamiento de los teóricos.

Ya que como bien afirma Loeb, sólo pensando en ello de forma abstracta, como se ha venido haciendo en las últimas décadas, se llega muchas posibilidades matemáticas,  lo que impide dar con una única teoría que describa toda la realidad.

http://www.space.com/25159-gravitational-waves-theory-of-everything.html

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Las ondas gravitacionales primigenias respaldan la teoría de la inflación cósmica.

Inflación Cósmica

A principios de esta semana se anunció la detección del débil eco del Big Bang por científicos del telescopio BICEP2 localizado en el Polo Norte, lo que nos ofrece la primera evidencia contundente de la inflación cósmica, cuando el universo pasó de ser un diminuto punto a una densa bola con más de 1090 partículas de forma casi instantánea.

Inflación vrs explosión

La teoría de la inflación cósmica fue propuesta por primera vez en 1980 por el físico Alan Guth, y como según él mismo lo explicó en una entrevista para el Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT), en donde actualmente es profesor de física, esta teoría describe el mecanismo de propulsión que llevó al universo a un periodo de tremenda expansión conocido como el Big Bang.

Sin embargo, como explicó el profesor Guth, la teoría del Big Bang no describe cómo se produjo el gran estallido, sino lo que sucedió después, cuando el universo ya era caliente y denso, y se estaba expandiendo a gran velocidad; describe cómo el universo se fue enfriando por la expansión, y cómo la expansión fue desacelerándose por la fuerza de atracción de la gravedad.

El profesor Guth, con su teoría de la inflación propone que la expansión del universo se produjo por una forma de gravedad que contraria a la fuerza de gravedad convencional, presentaba una fuerza repelente.

La gravedad no siempre atrae

Según Newton, la gravedad es básicamente una fuerza de atracción, pero esto cambió cuando Einstein propuso la teoría de la relatividad general, que describe a la gravedad como una distorsión del espacio-tiempo,  y que permite la posibilidad de una fuerza de gravedad repulsiva.

Las modernas teorías de partículas sugieren que en condiciones de energía extrema, deben existir formas de materia capaces de crear fuerza de gravedad repulsiva.  Y la teoría de la inflación a su vez propone que al menos una pequeña área del universo temprano, estaba lleno de este material de gravedad repulsiva.

El primer espacio creado debió de ser increíblemente pequeño, tal vez de sólo 10-24  centímetros, 100 mil millones de veces más pequeño que un protón.  Este diminuto espacio comenzó a expandirse exponencialmente por la influencia de la gravedad repulsiva, doblando su tamaño cada 10-37 segundos, y para comenzar a tener las características de nuestro universo visible, debió de duplicar su tamaño al menos 80 veces, hasta alcanzar un centímetro de diámetro.

Durante el periodo de expansión exponencial, la materia ordinaria comenzó a dispersarse al disminuirse su densidad casi por completo.  Sin embargo, no sucedió lo mismo con la gravedad repulsiva que puede mantener una densidad consistente mientras se expande, ¡no importa cuánto se expanda!.  Aunque ciertamente esto es una evidente violación al principio de la conservación de la energía, esta particularidad depende de una peculiar cualidad de la gravedad, y es que la energía de un campo gravitatorio es negativa.

Mientras un área se expande con una densidad constante, se crea más y más energía en forma de materia.  Pero al mismo tiempo, más y más energía negativa aparece en forma de campo gravitacional, llenado esa región del espacio, lo que hace que la energía total permanezca constante.

Según el profesor Guth, es posible que la energía total del universo sea exactamente cero, ya que la energía positiva de la materia es cancelada por la energía negativa de la gravedad.

En algún momento la inflación se detuvo, porque el material de gravedad repulsiva se volvió altamente inestable y se comenzó a descomponer en partículas ordinarias, produciendo una especie de sopa hirviente de partículas que forman el punto desde donde comienza el Big Bang; pero aunque la gravedad repulsiva se haya apagado, el universo continuará expandiéndose durante los próximos miles de millones de años consecuencia de la energía residual de la gravedad repulsiva.

Por lo tanto, la inflación es una precuela de la era a la que los cosmólogos llaman el Big Bang, aunque desde luego esto ocurrió después del origen del universo, que también suele ser llamado el Big Bang.

Evolución del universo

Evolución del universo

El universo no se originó con una explosión, ya que una explosión ordinaria presumiblemente hubiese dejado un universo muy manchado e irregular y el universo temprano, por lo que los científicos pueden observar a través del destello de la radiación de fondo de microondas cósmicas (CMB) era increíblemente uniforme, con una densidad de masa constante cerca de una parte por cada 100 000.

Las pequeñas zonas no uniformes que existieron fueron ampliadas por la gravedad, en los sitios donde la densidad era ligeramente más alta que la media, se produjo un campo gravitacional más fuerte que el promedio, el cual jaló a más materia, creando un campo gravitatorio aún mayor.

Y fueron precisamente esas zonas de no uniformidad remanentes de la inflación, lo que posteriormente  y según la teoría cuántica, dio origen a la formación de las galaxias, las estrellas y toda la estructura del universo.

Cuando la nada se convierte en algo

La teoría del campo cuántico, sugiere que a escalas de distancia muy corta, todo está en estado de constante agitación.  Si pudiésemos observar el espacio vacío con una enorme y poderosísima lupa, podríamos ver el campo eléctrico y magnético sometidos a fuertes oscilaciones, en donde los electrones y los positrones surgen del vacío para luego desaparecer rápidamente;  y fue el efecto de la inflación con su fantástica expansión lo que produjo el estiramiento de esas fluctuaciones cuánticas a proporciones macrocósmicas, dejando una impronta en el tejido del universo conocida como ondas gravitacionales primigenias.

El estiramiento producido por la inflación también incide sobre la geometría del espacio mismo, el cual acorde a la teoría de la relatividad general, es flexible, puede ser comprimido, estirado e incluso retorcido.  La geometría del espacio también fluctúa a pequeña escala, debido a física de la teoría cuántica, y la inflación también estira esas fluctuaciones, produciendo las ondas gravitacionales en el universo temprano.

Este nuevo hallazgo, es una medición de estas ondas gravitacionales con un gran nivel de certeza.  Pese a no ver las ondas directamente, los científicos han sido capaces de construir un mapa detallado de la polarización de la radiación de fondo de microondas cósmicas en un área del cielo y han observado un patrón de turbulencia en la polarización llamado modos-B.

El patrón de polarización de la radiación de fondo de microondas (CMB), se descompone en dos componentes, los modos-E, en analogía al campo electrostático, y los modos-B, en alusión al campo magnético.

Aunque los cosmólogos creen que existen dos tipos de modos-B, unos consistentes con la inflación y las ondas gravitacionales del universo temprano; y otros generados por la influencia de los lentes gravitaciones en el universo reciente, hay razones para creer que los modos-B  detectados fueron producidos durante el proceso de inflación del universo, esto porque las ondas gravitacionales primigenias tienden a estar en escalas angulares más grandes, lo que ha permitido a los científicos del BICEP2 el diferenciarlas de aquellas  producidas por los lentes gravitacionales en el universo reciente.

Importancia del hallazgo

Esta es la primera vez que se detectan indicios de las ondas gravitacionales, y también es la primera vez que se observan las propiedades cuánticas de la gravedad.

La importancia de este hallazgo es enorme, primero porque ayuda a confirmar la teoría de la inflación, porque por lo que hasta ahora sabemos, sólo la inflación es capaz de producir este tipo de ondas gravitacionales; segundo, nos puede decir detalles de la inflación que aún no sabemos. En particular la densidad energética del universo al momento de la inflación, lo cual es algo que hasta entonces tenía un amplio rango de posibilidades y al determinar la densidad energética del universo al momento de la inflación, se podrá precisar cuál de todas las teorías de la inflación es la correcta.

Este descubrimiento no es el final de la historia, ya que abre una nueva ventana para comprender mejor el cosmos.  Ahora que se han hallado los modos-B, tanto el BICEP2 como otros colaboradores podrán estudiarlos, y esto nos dará una nueva herramienta para estudiar el comportamiento del universo temprano, incluyendo el proceso de la inflación.

Aunque el profesor Guth nos recuerda que, como en todo experimento científico, aún debemos esperar para que otros grupos de científicos confirmen el hallazgo antes de darlo por válido, sin embargo el grupo de científicos que ha trabajo en su detección, ha sido extremadamente cuidadoso, y el resultado parece ser bastante nítido, por lo que es probable que se llegue a validar.

El misterioso fenómeno de la acción fantasmal a distancia.

Agujeros negros entrelazados

En la ilustración vemos como un agujero de gusano conecta dos agujeros negros.

Físicos de la Universidad de Washington y de la Universidad de Stony Brook de Nueva York, creen que el fenómeno del entrelazamiento cuántico o como Albert Einstein solía llamarle “acción fantasmal a distancia”, podría estar intrínsecamente asociado a los agujeros de gusano.

Los agujeros de gusano o como formalmente se les conoce “puentes Einstein-Rosen”, son una predicción de la teoría de la relatividad, vienen a ser una especie de pliegue espacio-temporal que en muchas novelas de ciencia ficción son usados para recorrer grandes distancias más rápido que si se viajara a la velocidad de la luz.

La acción fantasmal a distancia o entrelazamiento cuántico, ocurre cuando un par o grupo de partículas se entrelazan de tal forma que el comportamiento de una, determina el comportamiento de la otra, por ejemplo, si en un par de partículas entrelazadas una cambia, lo otra también lo hace de forma simultánea y sin importar que la distancia a la que se encuentren sea de unos pocos metros ¡o de varias galaxias!.

La ciencia ha demostrado que el entrelazamiento cuántico es real, y actualmente se estudia para el desarrollo de computadoras cuánticas y en la elaboración de una especie de encriptamiento cuántico que permitiría una seguridad prácticamente inviolable en las transferencias de datos.

Recientemente, los físicos teóricos Juan Martín Maldacena del Instituto de Estudios Avanzados de Princeton y Leonard Susskind de la Universidad de Stanford, sostenían que los agujeros negros estaban relacionados con el fenómeno de entrelazamiento. Específicamente, que los agujeros de gusano están formados por un par de agujeros negros entrelazados, pero no sólo eso, sino que el fenómeno de entrelazamiento en general está relacionado con los agujeros de gusano, por lo que las partículas entrelazadas, como podrían ser dos electrones, posiblemente estén conectados por agujeros de gusano extremadamente pequeños.

Los agujeros negros se forman cuando una estrella de gran masa, llega al final de sus días convirtiéndose en una gigante roja que colapsa sobre si misma debido a la gran cantidad de fuerza gravitatoria que posee, creando una masa concentrada en un pequeño volumen, una enana blanca, si el proceso de auto-atracción gravitatoria continúa, la enana blanca termina convirtiéndose en un agujero negro, cuyo tamaño puede variar desde el  de un átomo hasta varias veces la masa del Sol. Se llaman agujeros negros porque el campo gravitatorio que poseen es tan descomunal que ni la luz puede escapar a el.

El entrelazamiento de los agujeros negros puede ocurrir de varias formas, por ejemplo, al formarse simultáneamente dos agujeros negros, éstos resultarían automáticamente entrelazados. Otra forma sería que la radiación emitida por un agujero negro sea capturada y luego colapsada en el interior de otro agujero negro, lo que daría como resultado que el agujero negro que capturó esa energía quedara entrelazado con el que suplió la energía.

El trabajo de investigación realizado por Andreas Karch profesor de física de la Universidad de Washington y Kristian Jensen de la Universidad de Stanford, y que fue publicado en la revista Physical Review Letters en el mes de noviembre, resulta interesante porque aporta una herramienta que los científicos podrán usar para desarrollar el anhelado deseo de la física de encontrar una teoría unificadora, es decir que explique todo lo que sucede en el universo, ya que actualmente para ello contamos con dos teorías incompatibles entre sí, la mecánica cuántica que sirve para explicar lo que sucede a escalas ultra diminutas y la teoría de la relatividad, que funciona únicamente para comprender los fenómenos que ocurren a mayor escala.

Fuentes:

Physical Review Letters: http://prl.aps.org

http://www.washington.edu/news/2013/12/03/spooky-action-builds-a-wormhole-between-entangled-particles/

http://www.sciencedaily.com/releases/2013/12/131203161549.htm

http://www.livescience.com/41639-quantum-entanglement-links-wormholes.html

La teleportación se perfecciona cada vez más

Teleportación

Seguramente usted al igual que yo, alguna vez habrá fantaseado con desaparecer del sitio donde está, para aparecer automáticamente en el sitio donde debería estar, sobre todo cuando muchas publicaciones científicas nos hablan de que se han aumentado las posibilidades de realizar exitosamente la teleportación de partículas, pero ¿será factible teleportar personas en un futuro, cuánto más tendremos que esperar?  Y ¿qué otras aplicaciones podría tener?.

Para entender un poco de qué va esto de la teleportación, es necesario conocer unos cuantos detalles…

Para teleportar una partícula,  lo primero que tenemos que hacer es medir su posición,  dirección de  movimiento y  energía.  A esta información en física se le conoce como el estado de una partícula, si se desconoce su estado es imposible teleportarla. Pero resulta que si se intenta medir la posición de una partícula, se cambia su velocidad, y si se quiere saber qué tan rápido se mueve, es imposible saber su ubicación exacta.  Aunque parezca algo ilógico, la física cuántica es así y los físicos lo saben muy bien, este fenómeno es conocido como el “principio de incertidumbre de Heisenberg”, en honor a su descubridor el físico alemán Wener Heisenberg en 1927.

Y si queremos teleportar a una persona, la situación se complica aún más, ya que será necesario conocer el estado de cada una de las partículas de su cuerpo.  Y aún en el caso de que se lograra superar este obstáculo, para almacenar estos datos, se necesitarían por los menos  10 a la 22 gigabytes (un 1 seguido de 22 ceros) de espacio en disco duro.  Lo que significaría que incluso usando los discos duros con mayor capacidad de almacenaje, no podríamos evitar formar una pila de discos de una altura de ¡20 años  luz!.  Como referencia, la estrella más cercana al Sol, Proxima Centauri, se encuentra a sólo 4 años luz de distancia…

Pero no todo está perdido, en 1993 el físico americano Charles Bennett, hizo un gran descubrimiento al encontrar la forma de eludir el principio de incertidumbre de Heisenberg, y con ello sentando las bases de la teleportación cuántica.  El truco consiste en alterar de forma particular a la partícula que se va a teleportar usando un par de partículas cuánticamente entrelazadas, estas partículas están ligadas de tal forma que al medir el estado de una, se conoce también el estado de la otra.

 Entrelazamiento Cuántico

Es una propiedad predicha por Einstein, Podolsky y Rosen en  1935 y constituye fenómeno aún no comprendido del todo, tanto así que incluso Einstein solía referirse a el como acción fantasmal a distancia.

Las partículas entrelazadas no pueden definirse como partículas individuales con estados definidos, sino más bien como un sistema en donde las partículas están correlacionadas entre sí de tal forma que lo que se produce en una de ellas se refleja instantáneamente en la otra sin importar la distancia que las separa.

Las partículas se entrelazan de diferentes maneras, por ejemplo cuando provienen de una misma fuente:

  • Cuando un electrón desciende dos niveles energéticos dentro del átomo generando dos fotones entrelazados.
  • Por colisión entre un electrón y un positrón (su antipartícula, un electrón con carga positiva) lo que genera dos fotones entrelazados.

Cómo funciona la teleportación

El proceso de teleportación se vuelve cada vez más complejo con cada experimento que se realiza, sin embargo, la forma más “sencilla” de hacerlo es al producir dos fotones entrelazados cuánticamente usando un láser de zafiro,  que posteriormente son distribuidos a través de un cable de fibra óptica,  uno al emisor (Alice), otro al receptor (Bob)[1]  a fin de crear un “medio entrelazado”, que permite a Alice  y a Bob compartir la información de la polarización de esos fotones.  Alice tiene el fotón 2 y Bob tiene el fotón 3.

Luego Charlie introduce a Alice el fotón 1, con polarización desconocida (tanto para Alice como para Bob).  Alice por consiguiente realiza una medición de ese fotón.  El resultado de esta medición destruirá el sistema inicial, pero la medición que haga Alice del fotón 1 dicta como debe transformarse el fotón de Bob.

Alice envía a Bob el resultado de la medición usando el clásico canal de intercambio de fotones, cuando Bob tiene la información, realiza la transformación de su fotón según  la información dictada por la medición hecha por Alice del fotón 1, ¡y listo!, Bob tiene el fotón 3, pero en el mismo estado que el fotón 1 al introducirse al sistema, es decir, ¡una copia exacta del fotón 1!.

Alice usa la partícula entrelazada para medir el estado de la partícula que se desea teleportar, registra lo que mide y manda la información a Bob, que luego usando la información enviada por Alice, modifica el estado de la otra partícula entrelazada para recrear el estado exacto de la partícula que Alice originalmente midió.

Hasta ahora la teleportación de fotones de luz usando el método descrito anteriormente era “probalístico”, no se podía sincronizar la llegada de los fotones entrelazados con la llegada de los fotones a ser medidos, y en las raras ocasiones en que coincidían, la medición sólo funcionaba la mitad de las veces, reduciendo  el éxito de la teleportación a menos de un 1%.

Sin embargo, recientemente se ha conseguido realizar teleportaciones usando un  método “determinista”, los experimentos previos sólo entrelazaban fotón con fotón, pero  usando entrelazamientos continuos de muchos fotones con muchos otros fotones, tanto las amplitudes como las fases completas de dos campos de luz se correlacionan de forma cuántica, y al ser conectados con un tercer campo de luz al emisor, permiten transmitir cualquier estado y cualquier número de estados.

Aunque la teleportación ya no es probabilística, aún no es 100% eficiente, en los dos últimos experimentos realizados:

  • Uno entre investigadores de Japón y Alemania, se demostró que es posible teleportar fotones de luz en el espectro infrarrojo (justo por debajo de la frecuencia de la luz visible) con un éxito del 40%.
  • Y en otro experimento entre científicos de Suecia y Australia, se consiguió teleportar fotones de microondas con frecuencias entre 4 y 7 GHz con un éxito del 25%.

Lo cual no deja de ser un gran avance desde el 1% anterior, sin embargo aún queda por recorrer un largo camino hasta la construcción de un sistema cuántico de información que sea funcional.

Actualmente el record de distancia en teleportación cuántica lo consiguió un grupo de científicos de Austria, Canadá, Alemania y Noruega,  al teleportar un fotón de luz  a 143 kilómetros de distancia entre las islas de La Palma y Tenerife, España.

Usos de la teleportación

La teleportación tiene particular interés para la construcción de sistemas de información cuántica y la construcción de súper computadoras de alta velocidad que usen la mecánica cuántica como parte central de su funcionalidad.

Y en el campo de las comunicaciones facilitará las comunicaciones tanto para misiones espaciales, como las realizadas en tierra a larga distancia; además del perfeccionamiento en la seguridad que supondrá, ya que la información que Alice envía a Bob no puede usarse para recrear el estado introducido sin la otra partícula entrelazada, haciendo imposible espiar a  Alice para extraerle la información, creando así una criptografía fortalecida por la física cuántica que no se podrá romper de ninguna manera,  a menos que se  tenga la otra parte del par de partículas entrelazadas.

El problema que aún queda por resolver, es que cada vez que se desea mover información quántica de un sitio a otro, no se puede simplemente medir la información y enviarla  a otra parte porque el proceso de medición necesariamente destruye la información, así que en lugar de eso, simplemente se teleporta.

Y respecto a la teleportación de personas, el camino es aún más largo por no decir incierto, porque a parte de los inconvenientes descritos anteriormente, se suman la necesidad de crear una copia de la persona a teleportar para tener una fuente entrelazada, y la inevitable destrucción de la propia persona durante el proceso de teleportación, y como es de suponer la complejidad que esto conlleva resulta inmanejable para los conocimientos que se poseen hoy día.

Así que de momento tendremos que seguir madrugando para llegar a tiempo a nuestros trabajos.

Fuentes:

http://www.popsci.com/technology/article/2012-05/fyi-how-photon-teleportation-can-bring-us-secure-communications

http://theconversation.com/teleportation-just-got-easier-but-not-for-you-unfortunately-17060

http://en.wikipedia.org/wiki/Quantum_teleportation


[1] Es muy común usar este tipo de nombres alfabetizados (Alice, Bob, Charlie) para describir el funcionamiento de los experimentos en ciencias en lugar de sólo usar las letras A, B, C, etc.