10 luces extrañas que aparecen en los cielos

luces cielo

La gran bóveda celeste es uno de los lugares donde más fenómenos extraños podemos observar, luces, fuegos y destellos que desde la más remota antigüedad han dado origen a miles de leyendas en todo el mundo; además pocas cosas nos producen tanta sensación de asombro como la contemplación del cielo estrellado.

Aquí les dejo un repaso de las 10 luces más extrañas que podemos ver en los cielos.

1.Destellos verdes en el Sol

Sol verdedestello verde

Justo en los últimos segundos del atardecer puede suceder que veamos al Sol volverse verde y aunque nos parezca insólito, es algo natural.

La atmósfera divide la luz solar, que es de color blanco, como si de un prisma se tratara, curvando más el color rojo que el naranja, el naranja más que el amarillo y este más que el verde, es por ello que el último de los colores de la luz que puede verse en el horizonte al atardecer, es el verde; ya que los colores más allá del verde como el índigo y el violeta, son más esparcidos por el gases atmosféricos escapando de nuestra visión.

Pero eso sí, hay que estar muy atentos, ya que normalmente este efecto es de muy corta duración, además cuando se produce, es usual que también el Sol nos parezca más grande de lo normal, o incluso que parezca casi líquido moviéndose en ondas relucientes mientras se vierte dentro del horizonte.

Observar un atardecer sobre el mar, es el mejor lugar para percibir estos curiosos espejismos.

2.  Luces de terremotos

Luces de terremoto

Según Friedemann Freund del Instituto SETI de Mountain View, California, estas luces son producto de una descarga de plasma que se produce cuando un tipo particular de roca está bajo mucha presión, así cuando las rocas son empujadas rápidamente, producen una carga eléctrica que es liberada a través de una descarga de plasma procedente de la roca misma.   En este proceso, átomos de oxígeno imperfectamente ionizados forman lo que se conoce como hoyos p, con carga similar a la de un electrón pero positiva, que al liberarse por la fricción surgen a la superficie como plasma sólido que se eleva entre 200 a 300 metros en un área de varios kilómetros, adquiriendo diversas formas y colores.

3.  El fuego de San Telmo

San Elmo

No son pocos los marineros que han asegurado observar durante alguna tormenta eléctrica, una especie de fuego o resplandor blanco-azulado, que aparece justo sobre la punta de los mástiles de sus embarcaciones, pero como dicho fuego no suele causar ningún tipo de daño, es considerado como símbolo de buen presagio.

En la antigua Grecia se le relacionaba con los Dioscuros, los gemelos Cástor y Pólux hijos de Zeus, patronos de los marineros que calmaban las tormentas a petición de estos; pero a partir de la edad media se comienza a relacionar este fenómeno con San Telmo, patrón de los marineros.

Se ha encontrado referencia de este fenómeno, en las obras de diversos personajes famosos como Julio César, Plinio el Viejo, Cristóbal Colón o Charles Darwin.

Aunque se le llama fuego, en realidad se trata de un plasma de baja densidad y relativamente baja temperatura, formado por la ionización del aire dentro del intenso campo eléctrico que se forma durante las tormentas eléctricas. Y por tanto no es exclusivo del entorno marino, ya que si condiciones son propicias, puede aparecer en presencia de objetos metálicos o afilados, como chimeneas o antenas y hasta en la punta de los cuernos del ganado.

4.  Fuegos Fatuos

Fuego Fatuo

Así es como se les conoce a las tenues luces a veces titilantes, otras veces constantes que aparecen casi siempre a ras de suelo, generalmente en zonas pantanosas de la campiña y que suelen desaparecer al acabo de unos minutos.

Como sucede con las luces de San Telmo, los fuegos fatuos han sido descritos desde hace siglos, aunque cada vez con menor frecuencia, pero a diferencia del fuego de San Telmo, el fuego fatuo no ha podido ser recreado en un laboratorio, lo que hace dudar a algunos científicos de su existencia.

De tratarse de un fenómeno natural, algunos científicos creen que al estar asociados a lugres pantanosos y cementerios, es posible que la luz producida sea consecuencia de la combustión de ciertos gases como el metano, aunque no se tiene claro qué es lo que produce la ignición de este gas.

5.  Rayos en bola o rayos globulares

También llamados centellas o esferas luminosas, fueron considerados como producto de la imaginación de algunas personas, hasta que en 2012, un grupo de investigadores que se dedicaban a medir los rayos de una zona en Qinghai Plateau en China, vieron como se formaba ante ellos una bola de luz de aproximadamente 5 metros, que ardió con una tonalidad blanca y luego roja durante unos segundos antes de desaparecer por completo.

Al analizar el espectro de luz que produjo este rayo, los científicos pudieron entender su origen.

Cuando un rayo ordinario golpea el suelo puede vaporizar ciertos minerales, como el silicio, que bajo las condiciones extremas que se producen, forman filamentos altamente reactivos capaces de arder al entrar en contacto con el oxígeno del aire.

6.  Las Auroras

Auroras

Las sinuosas figuras verdes, azules y rojas de las auroras , son el mapa visible de lo que sucedió a miles de kilómetros de distancia. Cuando el viento solar (partículas cargadas eléctricamente procedentes del Sol) rozan nuestro planeta, se deslizan por el campo magnético terrestre hacia los polos y cuando alcanzan las capas más externas de la atmósfera, interactúan con los gases dándoles suficiente energía para liberar electrones y haciéndolos brillar en una gama de colores y formas.

Pero las auroras no son un fenómeno exclusivo de la atmósfera terrestre, ocurren en otros planetas con gases y campos magnéticos como Júpiter y Saturno, en donde sus auroras son únicas, debido a que los gases de sus atmósferas son diferentes a los nuestros.

7.   Rayos que salen del suelo

En 1935 Karl McEachron, ingeniero eléctrico, detectó con ayuda de unas cámaras colocadas sobre el edificio Empire State, que algunos rayos no seguían la trayectoria usual nube-suelo, sino que parecían surgir desde lo edificios hasta las nubes.

Ahora los meteorólogos de todo el mundo estiman que uno de cada mil rayos que se producen surgen de abajo hacia arriba, pero a pesar de décadas de estudio de este fenómeno, todavía se desconoce el mecanismo que lo produce.

Aunque si han podido determinar que existen dos tipos de estos rayos, uno que requiere que previamente se produzca un rayo ordinario nube-suelo para que la repentina perturbación del campo electrónico ocasione un canal de carga positiva o negativa que viaja hacia un área con nubes de tormenta con carga opuesta. Y un segundo tipo, que no necesita que se produzca un rayo en la cercanía y puede viajar haca arriba espontáneamente.

8.  Espíritus de la tormenta

espíritus de la tormenta

Por encima de las nubes de tormentosas y sus ráfagas de rayos, se pueden observar como surgen repentinamente unos destellos rojizos que se extienden desde una decena a centenares de kilómetros, con una apariencia semejante a los tentáculos de las medusas.

Para que se originen, es necesario una tormenta muy fuerte y que además se produzca un destello muy particular, sólo 1 de cada 1000 destellos es del tipo necesario para que surjan estos espíritus.

El relámpago tiene que ser lo suficientemente fuerte para que logre dispersar suficientes electrones de la nube de tormenta, además se necesita una corriente lo suficientemente larga y lenta que sólo se forma en grandes sistemas tormentosos que llegan a alcanzar los 100 kilómetros.

Debido a lo elusivos que resultaban estos destellos rojizos, los bautizaron con este etéreo nombre sacado de la obra de Shakespeare Sueño de una noche de verano. Pero ahora que se dispone de cámaras de excelente resolución a un módico precio, son más la capturas que se obtienen de aquellos otrora elusivos espíritus.

9.  Elfos o Rayos duende

Elfos

Su curioso nombre viene del acrónimo ELVES por sus siglas en inglés para (Emissions of Light and Very low frequency perturbations due to Electromagnetic pulse Sources) o emisiones de luz y perturbaciones de muy baja frecuencia debido a fuentes del pulso electromagnético.

Son muy diferentes a los espíritus de la tormenta, parecen a una altura de entre 80 a 100 km, tienen forma de anillo de luz con un agujero oscuro en el centro y se extienden por 1000 km aproximadamente.

Este tipo de rayos son muy breves, su duración es de menos de un milisegundo. Las condiciones necesarias que debe poseer una tormenta para generar este tipo de rayos incluye un tipo particular de relámpago con una subida repentina de corriente, a diferencia de los espíritus de la tormenta , para obtener un elfo, la descarga debe ser muy intensa, por lo que rara vez ocurren ambos fenómenos al mismo tiempo.

Sin embargo, los elfo ocurren con más frecuencia que los espíritus, ya que uno de cada 100 relámpagos produce uno. Las pequeñas tormentas también pueden producirlos puesto que las descargas con corrientes intensas pueden ocurrir en cualquier tipo de tormenta.

Los elfos en su mayoría son de color blanco debido a su intensidad, y como son muy rápidos, es muy difícil verlos a simple vista.

10.  Chorros Azules o Blue Jets

Chorros azules

Los blue jets siguen siendo un misterio por varios razones, entre ellas está que debido a su color azul es muy difícil de estudiarlos desde tierra porque la atmósfera es muy buena dispersando el color azul.

Aún se desconocen las condiciones necesarias para su formación. Se cree que cuando una tormenta se forma muy arriba en la atmósfera, perfora las capaz más delgadas de la atmósfera superior. Las tormentas producen fuertes corrientes de aire ascendente que en ocasiones, puede llevarlas hasta alcanzar altitudes por encima de lo normal. Y se sospecha que cuando esto sucede generan un estrecho chorro azul.

Los investigadores conocen otro fenómeno llamado chorro azul gigante, que parece ser un híbrido entre un chorro azul y un espíritu de las tormentas. Son más anchos y con forma de cuña, suelen durar entre 10 a 100 milisegundos, algo más lentos comparados con otros eventos, por lo que resultan más fáciles de avistar

Aunque también son más escazos, quizá sólo 1 de cada 10 ó 1 entre 100 espíritus se combinarán con un blue jet para hacer un chorro azul gigante.

Para saber más: http://www.bbc.com/earth/story/20150928-ten-strange-lights-that-appear-in-the-sky

¿Porqué aparecen luces en el cielo antes de los terremotos?

140102133217-large

Por décadas se han captado extrañas luces que preceden terremotos, como las que se observan en esta fotografía tomada por Jim Conacher en 1972, en el lago Tagish, en el Yukon. Aquí se pueden observar 4 esferas luminosas en primer plano y otras más pequeñas señalas por flechas un poco más arriba.

Desde hace siglos, testigos de todas partes del mundo han reportado haber visto extrañas luces en el cielo, minutos antes, durante o después de que se produjera un terremoto.

Justo antes del terremoto que sacudió a Nueva Zelanda en 1888, se reportaron numerosas “apariciones luminosas” y un “extraordinario resplandor” que se mantuvo visible por varias horas.  En 1930 durante el terremoto de Idu en Japón, estas extrañas luminiscencias fueron vistas incluso a más de 70 millas (112 kilómetros) del epicentro del seísmo.

Nube iridiscenteLa apariencia de estas luces parece variar, según se desprende de las diferentes descripciones que han hecho los testigos en docenas de eventos registrados alrededor del mundo.  Unos las describen como resplandores blancos, otros como esferas flotantes, e incluso como parpadeantes destellos multicolores.  Algunas veces estas luces sólo permanecen visibles unos segundos, mientras que en ocasiones llegan a sobrevolar el cielo por varios minutos incluso por horas.

Durante mucho tiempo la ciencia no se tomó en serio estos reportes, hasta que fueron captadas en una serie de fotografías en 1965, durante el terremoto de Nagano, Japón.

Desde entonces han sido captadas con mayor frecuencia tanto en imágenes como en video, como en esta grabación tomada 30 minutos antes del terremoto que azotó la provincia China de Sichuan en 2008.

 

El problema al que se enfrentan los científicos ahora que saben que este fenómeno es real, es el intentar explicarlo.  Se han propuesto varias hipótesis, como que el movimiento tectónico de las rocas que contienen cuarzo puede generar una especie de pizoelectricidad que produciría los destellos; y otros han sugerido que la presión tectónica permite a las rocas, de forma temporal, conducir energía electromagnética, lo que desencadenaría cambios en la carga de la ionosfera, la capa más alta de la atmósfera.  Pero resulta de momento imposible poner a prueba estas hipótesis debido a que los terremotos son impredecibles y las condiciones que generan no son sencillas de reproducir en un laboratorio.

En un estudio publicado el 2 de enero en la revista Seismological Research Letter, y del cual se ha hecho eco la revista Smithsoniana, un grupo de científicos dirigidos por Robert Thériault, geólogo del Ministerio de Recursos Naturales de Quebec, y Friedemann Freund de la Universidad del estado de San José, analizaron las  circunstancias geológicas de  65 terremotos que se remontan al año 1600,  en los que se habían reportado el avistamiento de estas luminarias, y buscaron qué podían tener en común estos seísmos.

Lo que descubrieron, es que cerca del 95% de la actividad sísmica ocurre en los límites o entre dos o más placas tectónicas, pero la vasta mayoría de terremotos en los que se ha reportado la aparición de luces (85%), ocurrieron dentro de las placas tectónicas en sitios que presentaban roturas continentales o rifts, una característica que sólo está presente en el 5% de todos los terremotos.  Mientras que el 15% restante de los terremotos ocurrieron por el deslizamiento de una placa tectónica sobre otra, falla transformante, más que por el proceso de subducción, (cuando una placa es empujada bajo otra).

Estos científicos además descubrieron que las luces aparecían con mucha mayor frecuencia antes o después del seísmo, aunque aún desconocen el inusual patrón de localización de estas luces, confían en descubrirlo pronto.

Según lo explica Thériault, “el proceso comienza en lo más profundo de la corteza, donde las rocas están sometidas a altos niveles de estrés, antes de que éste sea liberado produciendo un terremoto”.  Freund ha demostrado según experimentos realizados en el laboratorio, que esta tensión puede romper pares de átomos de oxígeno cargados negativamente, que permanecían unidos por lazos de peróxido.  Y cuando esto sucede los iones de oxígeno son liberados, fluyendo desde las grietas de las rocas hasta la superficie, lo que hace suponer que altas concentraciones de estos átomos cargados, podrían ionizar bolsas de aire, formando una especie de plasma  que originaría las llamativas luces.  Dado que esta tensión se produce por largos periodos de tiempo antes de ser liberada en forma de terremoto, podría explicar el porqué las luces aparecen minutos, horas e incluso días antes de que se produzca el seísmo.

Según los investigadores, este tipo de luces puede ser más que un fenómeno intrigante, puede resultar vital como indicador de la inminencia de que se producirá un terremoto, tal y como dice Thériault, “si usted ve estas luces en el cielo y vive en un área propensa a seísmos, puede ser una señal de que se aproxima un terremoto.”

Ya lo saben.