¿Porqué Stephen Hawking dice que los agujeros negros no existen?

Agujero negro

El mes pasado pudimos encontrar en arXiv un artículo escrito por Stephen Hawking con el extravagante título: “La conservación de la información y el pronóstico del tiempo para los agujeros negros”, en el cual el eminente científico dejaba entrever que los agujeros negros no existen, al menos tal y como los entendemos.

Recordemos que uno de los aportes más importantes que ha hecho Stephen Hawking a la ciencia, es la teoría de que los agujeros negros con el paso del tiempo pueden evaporarse, a este fenómeno se le conoce como radiación de Hawking.

En este artículo Stephen Hawking ha sacado a la luz una compleja paradoja que ha estado inquietando a los físicos por casi dos años.

Recordemos que una de las ideas fundamentales de la física, la Teoría de la relatividad general de Einstein, contradice lo que dice otro de los pilares fundamentales de esta ciencia, la dinámica cuántica; y aunque ambas teorías se mueven en mundos muy diferentes de la física, existe un ambiente en donde ambas convergen, el extremo remolino gravitatorio de un agujero negro.

Lo que  hace que un agujero negro sea negro, es su horizonte de sucesos. De  forma simple, podemos describir al horizonte de sucesos como el punto en el cual la luz no puede escapar del gigantesco abrazo gravitacional de la singularidad de un agujero negro; y es precisamente el hecho de que ni siquiera la luz pueda escapar, lo que hace que el agujero negro luzca como una esfera negra en el espacio, como una especie de autopista de un solo sentido en donde todo puede entrar pero nada puede salir.

 

La paradoja del horizonte de sucesos

En un universo gobernado por las leyes de la relatividad general, un astronauta que se adentrara en un agujero negro, no sentiría nada anormal mientras atraviesa el horizonte de sucesos, pues no es sino hasta mucho más tarde cuando comenzaría a ser destrozado por las inmensas fuerzas gravitatorias.

Sin embargo, el universo cuántico parece contradecir este tranquilo horizonte de sucesos.  En 2012, un grupo de físicos liderados por Joseph Polchinski de la Universidad de California en Santa Bárbara, propuso que si los agujeros negros no destruyen información, algo en lo que Stephen Hawking está de acuerdo, y que la información puede escapar del agujero negro a través de la radiación de Hawking, debe necesariamente existir un furioso inferno dentro del horizonte de sucesos que se conoce como muro de fuego o firewall.

Y es que según  la teoría cuántica, el horizonte de sucesos sería una región de alta energía, una especie de muro de fuego que quemaría completamente todo lo que en él se adentrara.  Sin embargo esto contradice lo que nos dice la teoría de la relatividad, sobre que alguien en caída libre debería percibir las leyes de la física de forma idéntica a como lo haría cualquier persona en cualquier lugar del Universo, sea flotando en el vacío del espacio intergaláctico o cayendo dentro de un agujero negro, por lo que según la teoría de Einstein, el horizonte de sucesos debería ser un lugar  sin nada en particular.

La solución de Hawking

Para Stephen Hawking existe una tercera opción en donde los principios de la mecánica cuántica y de la teoría de la relatividad general permanecen intactos, él propone que los efectos cuánticos alrededor del agujero negro hacen que el espacio-tiempo fluctúe tan salvajemente que hacen imposible la existencia de una superficie limítrofe bien definida, sea esta un muro de fuego o un horizonte de sucesos; y que en su lugar propone la existencia de un horizonte aparente, una superficie en la que la los rayos de luz que intentan escapar del núcleo del agujero negro permanecen en suspensión.

Para la relatividad general el horizonte aparente y el horizonte de sucesos son idénticos, porque la luz que intenta escapar del agujero negro sólo puede llegar a los límites del horizonte y será retenida ahí, como en si estuvieran en una máquina para correr.

Sin embargo, los dos horizontes pueden en principio diferenciarse, ya que si más materia es succionada por el agujero negro, su horizonte de sucesos crecerá mucho más que su horizonte aparente. Y al desprender lo que se conoce como radiación de Hawking, el horizonte de sucesos podría en teoría hacerse más pequeño que el horizonte aparente.

Según la nueva propuesta de Hawking, el horizonte aparente es el límite real, la ausencia de un horizonte de sucesos significa según lo expuesto en su artículo, que “no existen los agujeros negros en el sentido de que la luz no puede escapar hacia el infinito”.

Para Don Page, físico experto en agujeros negros de la Universidad de Alberta en Edmonton, Canadá y que colaboró con Hawking en los años 70, aunque parezca algo radical el proponer la inexistencia de un horizonte de sucesos, existen condiciones cuánticas tan extremas y hay tanta ambigüedad acerca de lo que es en realidad el espacio-tiempo, que es difícil que exista una región definida que pueda ser demarcada como un horizonte de sucesos.  Sin embargo cuestiona que se pueda dejar de lado la paradoja del muro de fuego, ya que la presencia de aunque sea un efímero horizonte aparente, podría darnos los mismos problemas que un horizonte de sucesos.

Al igual que un horizonte de sucesos, un horizonte aparente también pude disolverse eventualmente, dejando abierta la puerta a que en principio todo es posible de escapar de un agujero negro.  Aunque Hawking no especifica en su artículo cómo es que un horizonte aparente se disuelve, Page especula que cuando se ha encogido hasta alcanzar ciertas dimensiones que permita que tanto la mecánica cuántica y la gravedad se combinen, es posible que se desvanezca.  En este punto, lo que una vez estuvo atrapado dentro del agujero negro, puede ser liberado, aunque no en muy buen estado.

Si Hawking está en lo correcto, la materia estaría atrapada en los agujeros negros, sólo de forma temporal, detrás de este horizonte aparente, el cual gradualmente se encogerá, pero sin llegar a colapsar en el centro.  La información contenida en él no será destruida, pero estará tan revuelta que si escapara a través de la radiación de Hawking, tendrá una forma tan diferente que resultaría casi imposible saber qué eran los objetos que fueron devorados por el agujero, sería como bien apunta Page, “aún peor que intentar reconstruir un libro a partir de sus cenizas”.  En su artículo, Hawking lo compara a intentar predecir el tiempo, que en teoría es posible pero en la práctica es muy difícil hacerlo con exactitud.

Polchinski, sin embargo es escéptico respecto a la existencia de agujeros negros sin un horizonte de sucesos, porque para él, las fluctuaciones espaciotemporales que se necesitan para borrar el horizonte de sucesos constituyen un fenómeno muy inusual en el Universo, algo que no se ha podido observar en nuestro universo cercano, y muy raro a escalas mayores.

La mayoría de estos debates teóricos son muy difíciles de comprender y el resultado de sus cálculos hoy en día son imposibles de demostrar experimentalmente.  Sin embargo estos se fundamentan en la creciente inquietud que sienten los físicos por la incompatibilidad entre la teoría de la relatividad general y la dinámica cuántica, en particular en lo que concierne a como al papel de la gravedad en el mundo cuántico, el cual es un problema que no puede ser resuelto con el conocimiento que actualmente tenemos.

Una completa explicación del proceso, según Hawking, requerirá una teoría que exitosamente combine la gravedad con las otras fuerzas fundamentales de la naturaleza, pero eso es algo que ha eludido a la física por casi una década.

Para más información:

http://www.nature.com/news/stephen-hawking-there-are-no-black-holes-1.14583

¿Vivimos dentro de un holograma? El principio holográfico y la teoría de cuerdas.

SEGUNDA PARTE.

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La paradoja entre entropía y agujeros negros

Teniendo en cuenta estas propiedades de la entropía, resulta muy extraño lo que sucede en el interior de un agujero negro, ¿cómo es posible que todo lo que cae en él termine reduciéndose a simplemente masa, carga eléctrica y velocidad de rotación? Es como si la materia desapareciera en su interior y como esto simplemente no puede ser, los físicos han pensado que a lo mejor la información quedaba almacenaba su  horizonte y que por tanto estamos ante un holograma, en donde la cantidad de información que puede ser almacenada no depende del volumen  (3 dimensiones: longitud, amplitud y profundidad), sino del área ( 2 dimensiones: longitud y amplitud).  Esta idea la propuso el físico mexicano Jacob D. Bekenstein, al notar la similitud entre lo que sucede en horizonte de sucesos de un agujero negro y la entropía.

 Agujero Negro

El principio holográfico y la radiación de Hawking

Uno de los principales aportes a la ciencia y en consecuencia la humanidad, que ha hecho el físico británico Steven Hawking es la predicción teórica de que los agujeros negros emiten radiación.

Ahora sabemos que el espacio vacío en realidad está impregnado de energía que no siempre es constante, a ese fenómeno se le conoce como fluctuaciones cuánticas del vacío, estas fluctuaciones de energía dan lugar a la creación por brevísimos instantes a pares de partículas virtuales, (partículas y antipartículas).

Una partícula virtual es aquella que existe por un periodo de tiempo tan corto que infringe la ley de conservación, es decir aparece y desaparece de la nada. Una antipartícula es básicamente una partícula gemela, por cada partícula fundamental existe otra  con igual masa, mismo espín pero diferente carga eléctrica, por ejemplo, la antipartícula del electrón es el positrón, que viene a ser una especie de electrón pero con carga positiva.

Dentro de la intensa concentración de gravedad (energía) en un agujero negro, esos pares de partículas pasan de ser virtuales a ser reales, (su existencia se prolonga un poco más en el tiempo).  Cuando  estos pares de partículas se forman dentro del horizonte de sucesos, sucede que la partícula entra en contacto con su anti-partícula y ambas terminan destruyéndose,  devolviendo al agujero negro la energía usada para su creación.  Pero existe la posibilidad de que justo en el límite del horizonte de sucesos se formen esos pares de partículas, quedando una dentro y la otra fuera de la influencia gravitatoria del agujero negro, por lo que uno de los componentes del par podría escapar y parte de la energía del agujero negro escaparía con ella, lo que tiene como consecuencia la emisión neta de radiación por parte del agujero negro y por consiguiente una reducción de su  masa.  A este curioso fenómeno se le conoce como radiación de Hawking.  Si esto sucede continuamente tenemos que a través de miles de millones de años el agujero negro terminaría por evaporarse.

Este descubrimiento trajo consigo una interesante conclusión, si los agujeros negros emiten radiación (energía),  tienen temperatura y por lo tanto tienen entropía.  De hecho son considerados como los sistemas de máxima entropía.

Así combinando la idea de Bekenstein con el fenómeno de la radiación de Hawking, tenemos que es posible calcular la entropía de un agujero negro la cual es equivalente al área de su horizonte de sucesos.  Aunque un agujero negro gobierna una región tridimensional del espacio, la información que contiene depende del área de su horizonte de sucesos, no de su volumen.

Pues bien, sabiendo esto,  aparte de quedarnos  claro que los agujeros negros son objetos muy extraños, también tenemos los elementos básicos para comprender el fenómeno holográfico a los que dan lugar.

Sabemos que la información (energía), se puede manifestar físicamente, sea en forma de trozo de leña, enciclopedias, personas, etc.  Y puesto que la energía es equivalente a la masa (E=mc2),  al concentrar información en un área equivale a concentrar masa.  Si usted pudiera concentrar demasiada información/masa en un espacio diminuto, terminaría creando un agujero negro, ya  que existe un límite respecto al contenido de información que se puede almacenar en una región del espacio que no sea un agujero negro, (si se excede ese límite se formará un agujero negro).  A este límite se le conoce como frontera de Bekenstein.

En los sistemas que nos rodean la entropía aumenta con el volumen (3D), pero en los agujeros negros aumenta si aumenta su área (horizonte de sucesos bidimensional).  Esto nos recuerda mucho a un holograma.

Teoría del horizonte

Todos hemos visto un holograma, esos dibujos que parecen flotar dentro de unos cuadros plateados  en las tarjetas de crédito y en algunos billetes; y podríamos definirlos como estructuras de dos dimensiones que guardan información de la estructura tridimensional de un objeto.  Lo que genera la sensación de 3D es la luz que al reflejarse de determinada forma en ese objeto nos da ofrece la visión de una realidad diferente de la realidad.

Podemos concluir que un sistema de dos dimensiones y otro de tres son análogos respecto a la información que contienen; a esto se le conoce como principio holográfico.  Y eso es  precisamente lo que sucede en un agujero negro, la información de todo lo que contiene se graba en el espacio bidimensional de su horizonte de sucesos y al ser bañado con luz se expresa en tres dimensiones.

En 1995 el físico teórico Leonard Susskind redefinió la teoría de cuerdas al añadirle el principio holográfico como pilar central, y en 1997 un joven físico de 29 años, Juan Maldacena,  propuso la primera descripción del universo holográfico.

El universo que nos propone Maldacena es un universo muy particular que en nada se parece al que percibimos con nuestros sentidos, para él se trata de un holograma en donde todo lo que sucede puede ser descrito por una teoría física que sólo está definida en su horizonte.  A esto también se le conoce como teoría del horizonte (Boundary Theory).  Aquí el enigma de la gravedad cuántica estaría resuelto  por el simple hecho de que la gravedad no existe, pero puede ser percibida como parte de la ilusión holográfica.

El espaciotiempo curvo

Para entender el modelo de universo que propone Maldacena, repasemos un poco de geometría.  Recordemos que las curvas vienen en dos formas, negativas y positivas.  La forma más simple de curvatura positiva es la esfera; mientras que la forma más simple de curvatura negativa es la hipérbola, la cual se puede definir como un espacio con una curvatura negativa constante.

Hipérbola

Las figuras hiperbólicas han fascinado tanto a artistas como a científicos, el brillante diseñador gráfico holandés Maurits Cornelis Escher ha diseñado hermosas representaciones de espacios hiperbólicos.

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Esta figura representa  un mapa plano de un espacio con curvatura negativa, en este tipo de representaciones la ruta más corta entre dos puntos no corresponde a una línea recta sino a una curva.  La forma en la que los peces se van haciendo más y más pequeños es sólo un artilugio para representar como el espacio curvo está comprimido para caber en la hoja de papel, pero en realidad son todos de igual tamaño.  Un ser que viviera en este mundo hiperbólico, no notaría ninguna distorsión en el tamaño de los peces, de hecho para llegar hasta el límite del círculo tendría que caminar por infinidad de copias de igual tamaño de estos peces. Para este ser hiperbólico, el horizonte del círculo estaría infinitamente lejos.

Sin embargo, una representación gráfica más real de este mundo hiperbólico sería imposible de dibujar debido a su forma extremadamente retorcida.  Pequeñas regiones de este plano tendrían formas como de silla de montar.

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Para incluir el tiempo en una representación del espacio, los físicos pueden de igual forma considerar el espaciotiempo con una curvatura negativa o positiva.

La forma más simple de espaciotiempo con curvatura positiva es el espacio de Sitter (Sitter space).  Llamado así en honor al matemático, físico y astrónomo holandés Willen de Sitter.  Muchos cosmólogos creen que el universo en una etapa  temprana era muy similar al espacio de De Sitter y piensan que en un futuro muy lejano, volverá a ser así, debido a la aceleración cósmica.

De Sitter

La forma más simple de espaciotiempo con curvatura negativa es el espacio anti De Sitter (anti De Sitter space), similar a un espacio hiperbólico con la excepción de que también tiene una dirección de tiempo.  A diferencia de nuestro universo el cual se expande, el espacio anti De Sitter ni se expande  ni se contrae, a pesar de esta diferencia, el espacio anti De Sitter resulta muy útil a la hora de intentar elaborar teorías cuánticas de espaciotiempo y gravedad.

El espacio anti De Sitter.

Tal y como lo describe el propio profesor Maldacena en la revista Scientific American (noviembre de 2005), si nos imaginamos el espacio hiperbólico como un de los discos dibujados por  M.C. Escher, entonces el espacio anti De Sitter sería como una pila de estos discos formando un cilindro sólido, y el tiempo correría a lo largo del cilindro.

Cilindro

La física en este tipo de espacio tendría características muy particulares, se podría experimentar la gravedad, si se arrojara un objeto este regresaría, pero sorprendentemente,  el tiempo requerido para que el objeto regrese no dependerá lo fuerte que se haya arrojado.  La diferencia radica en que al arrojarse con mayor fuerza, recorrerá más distancia para regresar al punto de partida.  Si usted  envía un rayo de luz dentro de este particular espacio (viajando a la máxima velocidad posible), el rayo alcanzaría el infinito  y regresaría a usted en un periodo de tiempo finito; esto porque el objeto experimentaría una especie de contracción del tiempo cada vez más grande conforme se va alejando de usted.

 El holograma

El espacio anti De Sitter a pesar de ser infinito tiene un límite localizado más allá del infinito.  Para dibujar este horizonte los físicos y matemáticos usan una escala distorsionada de la distancia  similar a la usada en el disco de M.C. Escher, para contraer una distancia infinita en un espacio finito.

Según el profesor Maldacena, este horizonte es como el límite del cilindro en la figura anterior, tendría dos dimensiones, una de espacio (orbitando alrededor del cilindro) y otra de tiempo (que corre a lo largo).  En el espacio anti De Sitter de 4 dimensiones, el límite tendría 2 dimensiones espaciales y una dimensión temporal.  Justo como sucede con la representación del disco de M.C. Escher, el límite del espacio de anti De Sitter de 4 dimensiones tendría forma de esfera en cada momento.  En este límite es donde yace la teoría holográfica.

De forma simplificada esto significa que la teoría de la gravedad cuántica en el interior del espaciotiempo de anti De Sitter, resultaría equivalente a la teoría de la mecánica cuántica tradicional de las partículas que vivirían en el horizonte de este universo.  De comprobarse esta equivalencia, se podría usar la mecánica cuántica (que está relativamente comprendida) para definir a la gravedad cuántica (que no lo está).

El profesor Maldacena nos propone esta analogía, es como tener dos copias de una misma película, una en formato celuloide, y otra en un disco compacto.  La primera copia está en un formato lineal en una cinta de celuloide en donde cada marco corresponde a una escena de la película, y la segunda copia está en un disco bidimensional con anillos de puntos magnetizados que forman una secuencia de ceros y unos, y sin embargo ambos formatos describen a la misma película.

De forma análoga la teoría del horizonte de partículas se asemeja a la teoría de partículas en ausencia de gravedad.  De forma como en disco compacto, las imágenes sólo emergen cuando cada punto de información es procesado de cierta manera; en la teoría del horizonte de partículas, la gravedad cuántica y la dimensión extra aparecen cuando las ecuaciones son analizadas de la forma adecuada.

Al decir que ambas teorías son equivalentes, el profesor Maldacena quiere decir que por cada ente que existe en la teoría tradicional, existe otro equivalente en la teoría del horizonte.  Sin embargo ambos entes serían muy diferentes a su contraparte, por ejemplo un ente del interior de este universo, se podría ver como una única partícula; mientras que su contraparte del horizonte, correspondería a toda una colección de partículas, consideradas como una sola entidad.  Además si dos partículas tienen un 40% de posibilidades de colisionar en el interior, las dos colecciones de partículas correspondientes del horizonte, también tendrían el 40% de posibilidades de colisionar.

La teoría del horizonte y la teoría de cuerdas.

Gerard´t Hoof de la Universidad de Utecht, en 1974 predijo que los gluones, (bosones que mantienen unidos a los quarks dentro de los protones y neutrones), formaban cadenas que se comportaban de forma similar a las cuerdas descritas en la teoría de cuerdas.

La verdadera naturaleza de las cuerdas es aún desconocida, pero en 1981, Alexander M. Polyakov, profesor de la Universidad de Princeton, propuso que las cuerdas vivían en un espacio dimensional más alto que el de los gluones.  En las teorías holográficas, ese espacio dimensional más alto, está en el interior de espacio anti De Sitter.

Para comprender el origen de las dimensiones extra, el profesor Maldacena nos sugiere comenzar por considerar una de las cuerdas que da origen a un gluón en el horizonte de nuestro espacio imaginario.  Esta cuerda tiene espesor, el cual está relacionado con la cantidad de gluones que se encuentran esparcidos en su interior.  Las cuerdas de más finas se ubican cerca del horizonte, mientras que las cuerdas de mayor grosor se encuentran más alejadas.  Desde la perspectiva de un observador ubicado dentro del espaciotiempo, las cuerdas a pesar de tener diferente grosor, lucen como cuerdas finas en ubicadas en diferentes locaciones radiales.  El número de interacciones que se producen dentro del horizonte, determina el tamaño de su interior (el radio en el disco de Escher).

Cuerdas

Así esta correspondencia holográfica, conocida también como Conjetura anti De Sitter / Teoría de campos conformesAdS/CFT, por sus siglas en ingés;  no es sólo una alocada posibilidad para definir la gravedad cuántica, sino que también sirve para conectar la teoría de las cuerdas (que es el estudio más elaborado para entender la gravedad cuántica), con las teorías de quarks y gluones, que son los pilares en los que se basa la física de partículas.

¿En qué nos afecta todo esto?

Como ya nos advierte el propio Maldacena, su modelo no es más que eso, un modelo de universo, aún no podemos determinar si realmente vivimos en el interior de una proyección holográfica, los estudios realizados por Yoshifumi Hyakutake y colegas de la Universidad de Ibaraki en Japón,  a los que se hace referencia al principio de esta entrada y que dieron lugar a varios titulares donde se afirmaba que posiblemente nuestra realidad sea un holograma, lo que en realidad confirman es que:

  1. La descripción de los agujeros negros es esencialmente holográfica, que
  2. Corresponde a la Conjetura anti De Sitter/Teoría de campos conformes o AdS/CTF.

Pero de forma alguna significa que nuestro realidad sea un holograma, según concluye el profesor Maldacena, “la prueba numérica de que estos sistemas sean idénticos, nos da esperanza de que las propiedades gravitacionales de nuestro universo puedan algún día ser explicadas a través de un modelo más simple de cosmos, en términos puramente cuánticos”.

Todavía es mucho lo que desconocemos acerca de la realidad, por lo es temprano para dar por verdadera una teoría que trate de explicarla, pero a la vez resulta prepotente el descartar cualquier posibilidad basándonos únicamente en lo que ahora sabemos.  Lo único que podemos decir es que parece que la realidad es mucho más interesante, extraña y fascinante de lo que podemos imaginar.

 

Fuentes:

http://arxiv.org/pdf/1311.5607v1.pdf

http://arxiv.org/pdf/1311.7526v1.pdf

Más información:

Scientifi American Noviembre, 2005. “The illusion of gravity”. Maldacena, Juan.

http://plus.maths.org/content/illusory-universe

¿Es nuestro universo un holograma?

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PRIMERA PARTE.

Un estudio llevado a cabo por científicos japoneses publicado este mes en la revista Nature, verificaba mediante el uso de modelos de simulación computarizada la existencia de una especie de realidad holográfica, esto ha hecho que nos acordemos de la interesante propuesta contenida en una “remasterización” de la famosa teoría de las cuerdas propuesta en 1990 por Juan Martín Maldacena, físico y profesor en el Instituto de Estudios Avanzados de Princeton, en donde se desarrolla la idea de que el universo en el que habitamos, incluidos nosotros mismos, seamos sólo una ilusión, un holograma producto de una realidad en la que sólo existen dos dimensiones.

Esta propuesta no es fácil de asimilar y mucho menos de exponer en términos dialécticos, pero por más absurda que parezca vale la pena hacer el esfuerzo por conocerla porque tiene un fundamento matemático muy fuerte, (las matemáticas son las herramientas básicas con las que contamos a la hora de intentar describir cómo es que funciona el Universo, desde lo más diminuto hasta lo más grande); pero para comprender los aspectos más básicos en los que se basa esta teoría, es necesario tener presente algunos puntos.

 El gran misterio de la física

Mientras que la teoría general de la relatividad describe lo que sucede con los planetas, las galaxias, etc; la mecánica cuántica intenta explicar lo que sucede a nivel subatómico, el reino de las partículas fundamentales de las que está compuesta la materia.

Con ambas teorías se puede explicar casi todo lo que sucede a nuestro alrededor, pero hay un problema, ambas teorías son incompatibles, pareciera que se rigen por reglas diferentes; mientras que a nivel macro la gravedad es importantísima, a nivel cuántico, donde casi no hay masa, la gravedad resulta insignificante, lo que mantiene unidas a las partículas que forman los átomos no es la fuerza de gravedad, sino una especie de partículas que sirven de mensajeras o portadoras de las fuerzas fundamentales de la naturaleza, los bosones gauge, una partícula ejerce fuerza sobre la otra al enviar unos cuantos de estos bosones gauge.

En la naturaleza existen cuatro fuerzas  fundamentales cada una con su correspondiente bosón:

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Experimentalmente ha sido posible la observación de las partículas portadoras de tres de estas fuerzas fundamentales, pero hasta la fecha no se ha podido comprobar la existencia del gravitón, y lo que es más confuso, todos los intentos por describir al gravitón en términos matemáticos acordes a la teoría de los campos, han arrojado resultados erróneos.

La teoría del campo cuántico, describe a las partículas como estados excitados de un campo físico subyacente, de forma muy simplificada, en física se denomina campo a una distribución espacial con una magnitud o energía diferente del resto del espacio en donde de encuentra, esto significa que el espacio vacío no está tan vacío sino que está impregnado por una especie de energía, y que las partículas son una cualidad asociada a un campo, ahí donde se concentra la mayor parte de energía, aparece la partícula relacionada a ese campo.  A esto también se le conoce como “cuantización”.    Por ejemplo: el fotón es el quantum del campo electromagnético.

Así, la tan buscada teoría del campo unificado capaz de unir las 4 fuerzas fundamentales en términos de un solo campo, continúa esquivando a los físicos; pero ellos no se dan por vencidos tan fácilmente y para resolver el problema han optado por darle otro enfoque,  es aquí donde entra  la Teoría de  Cuerdas.

En búsqueda de una teoría del todo.

Partiendo de la incompatibilidad entre la mecánica cuántica y a la teoría de la relatividad general, los físicos, incluyendo a Einstein, han intentado buscar una base matemática unificada, una teoría que pueda unir ambos mundos, se han formulado muchas, pero hasta el momento no se han obtenido resultados definitivos en ninguna de ellas.  Sin embargo existe una teoría matemática que ha captado la atención científica por su particular elegancia, la Teoría de Cuerdas (String Theory), que es en realidad una colección de varias teorías, y cuya idea principal consiste en describir a las partículas fundamentales como pequeñas cuerdas vibrantes.

Si dividimos una cosa, la que sea, hasta el punto donde no es posible dividirla más, nos encontraremos con una partícula fundamental, (aquella que ya no admite más divisiones), pero según el modelo estándar de la física existen ¡17 partículas fundamentales diferentes!, (18 si contamos al elusivo gravitón).

Modelo estándar de partículas.

Modelo estándar de partículas.

 Todo lo que existe está compuesto por estas partículas, no todas están en todos los elementos pero todas están presentes en todo cuanto existe en el universo. ¿Parecen muchas verdad? Lo lógico sería  que existiera sólo una partícula fundamental común, pero dado que no es así, los físicos han propuesto que lo que se encuentra en lo más profundo de cada partícula fundamental es una especie de cuerdas, que al igual que las cuerdas de una guitarra en donde una sola cuerda puede emitir varios sonidos diferentes, estas súper cuerdas emiten varios tipos de vibraciones, y con cada tipo de vibración aparece una partícula fundamental diferente. Así un electrón es en realidad una cuerda en forma de lazo y sin dimensiones, que se extiende en un universo de más de 4 dimensiones, que al vibrar de cierta manera haría que viéramos a un electrón, pero al oscilar de otra manera nos haría ver a un fotón o a un quark o a cualquier otra partícula fundamental.

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1. Materia
2. Estructura molecular
3. Átomos
4. Electrones
5. Quarks
6. Cuerdas

Entre las objeciones que se le han hecho a esta teoría esta el que es incapaz de dar una descripción completa del mundo, (aún quedan cualidades físicas que no puede explicar), y el que no existe una forma de poder verificar experimentalmente lo que expone.  Sin embargo es una versión de esta teoría planteada por el profesor Maldacena, la que nos da la clave para resolver el enigma de la gravedad cuántica, al describir a la gravedad como una ilusión producto de un holograma cuántico.

Aunque es cierto que el conflicto entre la mecánica cuántica y la relatividad general no supone un problema constante para  la física, ya que  la mayoría de las veces los físicos,  o se centran a investigar el mundo de  las partículas, donde la gravedad casi no es importante,  o bien se dedican a estudiar el cosmos, donde los efectos cuánticos no entran en juego; existe un sitio donde el desacuerdo entre ambas teorías se hace tangible, los agujeros negros.

Los agujeros negros están formados por grandes cantidades de masa concentrada en una diminuta región del espacio, y como resultado de ello la fuerza gravitatoria que producen es tan fuerte que nada puede escapar a ella, ni siquiera la luz.  Si la Tierra se compactara sobre sí misma para formar un agujero negro, ¡se encogería hasta medir sólo 3 centímetros!.  Así las cosas, resulta imposible ignorar a la gravedad al estudiar los agujeros negros, y la extrema concentración de su materia hace que los efectos cuánticos deban ser tomados en cuenta también; por lo que para describir lo que sucede dentro de un agujero negro, los científicos necesitan una teoría unificadora, una teoría que con un solo juego de fórmulas matemáticas sirva para describir lo que sucede tanto a nivel cuántico como a  nivel cósmico.

Agujeros negros y hologramas

La particularidad de los agujeros negros, fue lo que hizo surgir la idea de lo que se conoce como principio holográfico.

Los agujeros negros están rodeados por un área enorme de dos dimensiones que aumenta en proporción a lo que caiga dentro de él y cuyo límite es denominado horizonte de sucesosEste horizonte representa un punto de no retorno, si usted cruzara esa frontera, aunque no perciba nada de inmediato, estaría condenado irremediablemente a caer dentro del agujero negro que hay en el centro.  La paradoja está en que a pesar de que los agujeros negros absorben todo lo que cruce su horizonte de sucesos, sean planetas o estrellas (existen agujeros negros súpermasivos, miles de millones de veces más grandes que nuestro Sol, y hay uno en el centro de nuestra galaxia y posiblemente dentro de cada galaxia…), desde afuera pueden ser descritos al determinar su masa, carga eléctrica y energía de rotación.

Para intentar entender  lo que sucede dentro de estos sistemas tan extremos, lo mejor será que seamos aventureros e imaginemos que nos adentramos en los confines de uno de estos pozos negros.   Nosotros estamos compuestos por una gran cantidad de información, color de cabello, estatura, rasgos físicos, millones y millones de células, de moléculas, millares y millares de formas en las que se combina nuestro ADN, e incluso nuestras ideas, todo lo que nos describe, todo esto sería absorbido por el agujero negro, junto con todo lo demás que pueda atrapar, y que una vez dentro es imposible que vuelva a salir. Todo esto nos hace suponer que un agujero negro es un sistema muy complejo que para ser descrito se necesitarían  cantidades casi infinitas de información, pero resulta que no es así, según la física clásica usted podría describir un agujero negro con sólo tres unidades de información: su masa, su carga eléctrica y su velocidad de rotación.  Así que una vez que estamos dentro de un agujero negro todo lo que somos se reduciría a  tres simples números.  ¡Caer en un agujero negro sí que  nos simplificaría la vida!   ; )

Pero es precisamente esta “simplicidad” lo que confundía a los físicos porque contradice una de sus leyes fundamentales, la segunda ley de la termodinámica.

La termodinámica es la disciplina que estudia como fluye la energía o el calor en un sistema, y según esta ley las cosas nunca se simplifican, siempre tienden a ir del orden al caos.  Y la entropía es la medida del “desorden” existente en un sistema.

Centrémonos un momento en la entropía.  Podemos definir a la entropía como la distribución de la energía o información en el espacio.  Como energía: porque recordando a Einstein y el principio de conservación, tenemos que la energía y la materia son dos manifestaciones de un mismo fenómeno, por ejemplo al quemar un trozo de leña este se transforma en cenizas, luz y calor que se dispersan en el ambiente, así tenemos que el trozo de leña no desaparece sólo se transforma.  La entropía también puede ser considerada como información: porque para describir un trozo de leña a se necesita conocer los elementos que lo componen como la celulosa, la configuración de las moléculas para formar esos elementos como la glucosa, etc. Y al quemar la leña toda esa información se conserva pero de forma dispersa en ambiente, en forma de dióxido de carbono, vapor de agua, etc.

Recapitulando, tenemos que la materia puede ser considerada como energía o como información, y la entropía viene a ser la medida de la distribución de la energía o información en el espacio, y que una vez que la energía se ha dispersado en el ambiente es prácticamente imposible volverla a concentrar en un solo punto. Piense en el calor y en cómo es prácticamente imposible recoger el calor producido al quemar el trozo de leña y volverlo a concentrar para formar el trozo de leña de donde salió. Por eso se dice que la entropía es algo que siempre va en aumento.

Como habrá notado, la entropía está en estrecha relación con el espacio, las moléculas que componen la materia se organizan en las tres dimensiones del espacio que ocupa el sistema (en este caso, trozo de leña), por lo que es proporcional a su volumen.

Todo esto supera la forma en como nuestro raciocinio dialéctico percibe el universo, pero matemáticamente tiene su lógica.  De momento tratemos de asimilar estos datos,  próximamente continuaremos desarrollando la idea del principio holográfico y los agujeros negros.  Mientras tanto les dejo con esta inquietud.  Puede que la realidad sea muy diferente de lo que creemos.  Continuará…

El misterioso fenómeno de la acción fantasmal a distancia.

Agujeros negros entrelazados

En la ilustración vemos como un agujero de gusano conecta dos agujeros negros.

Físicos de la Universidad de Washington y de la Universidad de Stony Brook de Nueva York, creen que el fenómeno del entrelazamiento cuántico o como Albert Einstein solía llamarle “acción fantasmal a distancia”, podría estar intrínsecamente asociado a los agujeros de gusano.

Los agujeros de gusano o como formalmente se les conoce “puentes Einstein-Rosen”, son una predicción de la teoría de la relatividad, vienen a ser una especie de pliegue espacio-temporal que en muchas novelas de ciencia ficción son usados para recorrer grandes distancias más rápido que si se viajara a la velocidad de la luz.

La acción fantasmal a distancia o entrelazamiento cuántico, ocurre cuando un par o grupo de partículas se entrelazan de tal forma que el comportamiento de una, determina el comportamiento de la otra, por ejemplo, si en un par de partículas entrelazadas una cambia, lo otra también lo hace de forma simultánea y sin importar que la distancia a la que se encuentren sea de unos pocos metros ¡o de varias galaxias!.

La ciencia ha demostrado que el entrelazamiento cuántico es real, y actualmente se estudia para el desarrollo de computadoras cuánticas y en la elaboración de una especie de encriptamiento cuántico que permitiría una seguridad prácticamente inviolable en las transferencias de datos.

Recientemente, los físicos teóricos Juan Martín Maldacena del Instituto de Estudios Avanzados de Princeton y Leonard Susskind de la Universidad de Stanford, sostenían que los agujeros negros estaban relacionados con el fenómeno de entrelazamiento. Específicamente, que los agujeros de gusano están formados por un par de agujeros negros entrelazados, pero no sólo eso, sino que el fenómeno de entrelazamiento en general está relacionado con los agujeros de gusano, por lo que las partículas entrelazadas, como podrían ser dos electrones, posiblemente estén conectados por agujeros de gusano extremadamente pequeños.

Los agujeros negros se forman cuando una estrella de gran masa, llega al final de sus días convirtiéndose en una gigante roja que colapsa sobre si misma debido a la gran cantidad de fuerza gravitatoria que posee, creando una masa concentrada en un pequeño volumen, una enana blanca, si el proceso de auto-atracción gravitatoria continúa, la enana blanca termina convirtiéndose en un agujero negro, cuyo tamaño puede variar desde el  de un átomo hasta varias veces la masa del Sol. Se llaman agujeros negros porque el campo gravitatorio que poseen es tan descomunal que ni la luz puede escapar a el.

El entrelazamiento de los agujeros negros puede ocurrir de varias formas, por ejemplo, al formarse simultáneamente dos agujeros negros, éstos resultarían automáticamente entrelazados. Otra forma sería que la radiación emitida por un agujero negro sea capturada y luego colapsada en el interior de otro agujero negro, lo que daría como resultado que el agujero negro que capturó esa energía quedara entrelazado con el que suplió la energía.

El trabajo de investigación realizado por Andreas Karch profesor de física de la Universidad de Washington y Kristian Jensen de la Universidad de Stanford, y que fue publicado en la revista Physical Review Letters en el mes de noviembre, resulta interesante porque aporta una herramienta que los científicos podrán usar para desarrollar el anhelado deseo de la física de encontrar una teoría unificadora, es decir que explique todo lo que sucede en el universo, ya que actualmente para ello contamos con dos teorías incompatibles entre sí, la mecánica cuántica que sirve para explicar lo que sucede a escalas ultra diminutas y la teoría de la relatividad, que funciona únicamente para comprender los fenómenos que ocurren a mayor escala.

Fuentes:

Physical Review Letters: http://prl.aps.org

http://www.washington.edu/news/2013/12/03/spooky-action-builds-a-wormhole-between-entangled-particles/

http://www.sciencedaily.com/releases/2013/12/131203161549.htm

http://www.livescience.com/41639-quantum-entanglement-links-wormholes.html

Perseidas: noche de lluvia de estrellas

Perseidas

Como probablemente habrán escuchado en varios medios, desde este fin de semana se puede observar la lluvia de estrellas más esperada del verano, las Perseidas, sin embargo el mejor momento para observarlas será la noche del lunes 12 a las 22.45 y hasta las 4 am del martes 13 de agosto, hora de España, cuando se podrían ver hasta un máximo de 100 meteoros por hora.

Con motivo de esto, quiero contarles seis datos curiosos sobre este deslumbrante fenómeno de la naturaleza, para que así no sean las perseidas las únicas que asombren a sus  familiares o amigos esa noche:

  1. Su origen: esta lluvia de estrellas se forma cada año cuando la Tierra atraviesa la corriente de escombros que deja el Cometa Swift Tuttle al orbitar el Sol, si bien estos escombros no superan el tamaño de una canica o guisante, la mayoría son del tamaño de un grano de arena y casi ninguno alcanza a llegar al suelo.  Pero para los que se preguntan que si son tan pequeños ¿cómo es  que los podemos ver mientras atraviesan el cielo en forma de estelas de luz? Eso se debe a que al ingresar a la atmósfera terrestre a velocidades de 60 kilómetros por segundo, comprimen el aire delante de ellos, calentándolo hasta alcanzar  1 650 grados Celsius, vaporizándolos y convirtiéndolos en lo que conocemos popularmente como “estrellas fugaces”, que resultan visibles mientras recorren distancias de hasta 97 kilómetros,  incluso algunas de ellas pueden producir explosiones que resultan audibles. 03agosto2006perseidas
  2. Perseidas o Lágrimas de San Lorenzo:  se les conoce como Perseidas porque son observables en la región del cielo donde se encuentra la constelación de Perseo (semi-dios griego, que mató a Medusa, una de las 3 Gorgonas y al que también se le atribuye la fundación de Micenas).  Pero también son conocidas como “Lágrimas de San Lorenzo”, porque normalmente son visibles el 10 de agosto día de San Lorenzo,  y  se dice que representan las lágrimas que derramó ese santo al ser quemado  en la hoguera.
  3. Un visitante del espacio exterior: como les decía, esta lluvia de estrellas es provocada por los restos dejados por el Cometa Swift Tuttle originario de la nube de Oort, una especie de nube esférica de objetos transneptunianos (más allá de la orbita de Neptuno) y que se extiende hasta más allá de nuestro Sistema Solar. Se estima que esta “nube” alberga entre uno y cien billones de objetos, que en su gran mayoría nunca ingresan al sistema solar, pero que algunos como el Swift Tuttle sí lo hicieron al cambiar su trayectoria, probablemente debido al paso de alguna estrella errante millones de  años atrás.
  4. Un viejo compañero: la corriente de escombros dejada por el Swift Tuttle,  se ha formado consecuencia de las 130 vueltas que se calcula que este cometa a dado alrededor del Sol. La última vez que fue visto desde la Tierra fue en 1992, y sólo a través de binoculares o telescopios, y antes de esa fecha,  fue observado en 1862, año de su descubrimiento por los astrónomos Lewis Swift y Horace Tuttle (de ahí su nombre).  Sin embargo se cree que este cometa pudo haber sido visto también en el año 188 DC e incluso en el 69 AC.  Su próximo avistamiento será en 2126, y para entonces pasará lo suficientemente cerca como para ser observado a simple vista.
  5. El mayor objeto conocido que pasa periódicamente “cerca” de la Tierra: su núcleo posee un diámetro de 9.7 kilómetros, casi tan grande como el meteorito que aniquiló a los dinosaurios, sin embargo, no hay nada que temer,  ya que se calcula que de continuar con su actual trayectoria nunca llegará a impactar contra la Tierra, siendo su máximo acercamiento de unos varios millones de millas en el año 3044.
  6. Nos ha permitido  descubrir agujeros negros: como nos cuenta el astrónomo Christopher Crockett, colaborador de la revista Scientific American, nuestra atmósfera es turbulenta, lo que hace que parezca que las estrellas titilan, y aunque es bonito observar el centelleo de las estrellas, para los astrónomos resulta molesto porque dificulta la observación telescópica al impedir ver con nitidez los detalles de los planetas, las nebulosas y las galaxias.  Para solucionar esto, las Perseidas, resultan de gran ayuda.

Durante esta lluvia de estrellas,  cada impacto de los meteoros contra la atmósfera hace que estos liberen partículas de sodio, que se desplazan en los cielos por casi 90 kilómetros.  Al disparar un rayo láser hacia el cielo, los astrónomos pueden hacer que estas partículas de sodio brillen como si de una estrella artificial se tratara, pero como saben distinguir el brillo particular que producen, pueden usarlo para realizar una técnica que se conoce como óptica adaptativa, que consiste en deformar con ayuda de una maquinaria especial los pequeños espejos de los telescopios, esta deformación debe hacerse lo más rápido posible, a veces a más de 1000 veces por segundo, antes de que el pequeño destello de sodio desaparezca, y conseguir verlo a través del telescopio como un puntito nítido y redondo.

Laser telescopioCalibrando los telescopios con esta técnica, se consiguen imágenes más claras, al contrarrestar las molestas turbulencias atmosféricas, lo que ha permitido observar desde lunas de planetas cercanos, hasta cúmulos de galaxias lejanas, realizando interesantes descubrimientos, como el gran agujero supermasivo que se encuentra en el centro de nuestra galaxia, a  una distancia de 28 000 años luz, y que observando las estrellas que orbitan a su alrededor, se ha podido calcular que su peso equivale a 4 millones de soles.

¡Y todo esto gracias a las pequeñas partículas de  sodio que desprenden los meteoros  de las Perseidas!

Interesante ¿verdad?.

Fuente: Scientific American Magazine, Somyce, Wikipedia.