¿Habrá detectado el telescopio Kepler indicios de una megaestructura de civilización extraterrestre?

Telescopio Kepler

El telescopio espacial Kepler de la NASA, fue diseñado para la búsqueda de planetas fuera de nuestro sistema solar, sin embargo este telescopio no sólo es capaz de detectar exoplanetas, también puede captar erupciones estelares, manchas en las estrellas, incluso restos de antiguos planetas que ahora orbitan como un anillo de polvo alrededor de su estrella. Pero lo más prometedor es que Kepler también sería capaz de detectar señales de vida extraterrestre a través de megaestructuras orbitando otras estrellas.

Imaginemos una civilización avanzada que tenga la habilidad de construir megaestructuras capaces de aprovechar la energía procedente de una estrella, estas construcciones que hipotéticamente orbitarían la estrella podrían opacar ligeramente una fracción medible su luz. Es precisamente utilizando este método como el telescopio Kepler ha detectado más de 970 planetas fuera de nuestro sistema solar, ya que mientras un planeta orbita su estrella, desde nuestra perspectiva, dicho planeta al pasar justo frente a ella, en un evento que los astrónomos denominan “tránsito”, se produce una ligera disminución del brillo de la estrella, creando una curvatura de luz que el telescopio es capaz de detectar, y que permite extraer mucha información como por ejemplo la forma y tamaño de ese planeta.

Debido a que el telescopio observa una gran cantidad de estrellas, y además no siempre resulta posible analizar esta información mediante algoritmos, se ha recurrido a la ayuda de varios voluntarios alrededor del mundo y desde el 2011, muchos de ellos han venido apuntando a una estrella en particular, debido al interesante y bizarro patrón de luz que emite, muy diferente a los hasta ahora observados. Este particular esquema de luz sugiere la existencia de un gran montón de materia circulando la estrella en una estrecha formación.

La estrella en cuestión es llamada KIC 8462852, y según se informa en un artículo remitido a la revista mensual de noticias de la Real Sociedad de Astrónomos, tanto astrónomos expertos como voluntarios del programa Cazadores de Planetas, reportan que la mencionada estrella presenta disminuciones periódicas de luminosidad.

Los investigadores se centran particularmente en dos peculiares tránsitos, el denominado D800, en donde el brillo de la estrella decayó un 15%, y el D1500, en donde un ráfaga de varios tránsitos opacó en un 22% el brillo de KIC 8462852, indicando la presencia de varios objetos.

Se ha descartado que lo observado sea producto de un fallo o movimiento anómalo del telescopio, se tiene certeza de que el fenómeno observado es real, ahora sólo queda investigar de qué de se trata.

Se han barajado posibles causas tales como:

  • Un disco circunestelar de polvo, o disco protoplanetario: pero al buscar la señal infrarroja relacionada con este tipo de discos ésta no se ha podido encontrar. Además estamos ante una estrella madura tipo F, aproximadamente 1,5 veces el tamaño de nuestro Sol, y los discos circunestelares normalmente se encuentran alrededor de estrellas más jóvenes.
  • Una gran colisión interplanetaria: sin embargo parece ser que no se tiene evidencia de que algo así hubiese podido ocurrir, pues los datos recabados del WISE (Wide-field Infrared Survey Explorer) para la medición de la radiación infrarroja, no han registrado que se haya producido tal colisión, aunque se admite la existencia de una ventana de sólo unos pocos años entre la observación de la misión WISE y el comienzo de Kepler, resulta poco probable de que algo así ocurriese en tan poco tiempo.
  • Un grupo de exocometas: existe una pequeña estrella localizada alrededor de 1 000 unidades astronómicas de KIC 8462852, que bien puede tratarse de una compañera binaria o simplemente un visitante interestelar, sea cual sea su condición, puede ser que su presencia haya causado un disturbio en la orbita de un grupo de cometas situados en la región más externa del sistema estelar KIC 8462852 y que estos cometas correspondan a la formación observada durante el tránsito. Sin embargo esta hipótesis no ha resultado completamente satisfactoria y requiere de más investigación.

Hasta ahora se han expuesto una serie de posibles causas naturales y conocidas que podrían explicar el misterioso tránsito observado en KIC 8462852, pero podría haber otra explicación algo menos ortodoxa y un poco aventurada…un proyecto de megaingeniería creado por una civilización extraterrestre súper avanzada.

Esto puede parecer ciencia ficción, pero según Jason Wright, astrofísico del Centro de Investigación de astrobiología de la Universidad Estatal de Pensilvania, nuestra galaxia ha existido por más de 13 mil millones de años, por lo que no es necesario hacer un gran esfuerzo de imaginación para pensar que en todo ese tiempo una civilización alienígena podría haber surgido y evolucionado hasta tal punto que podrían haber sido capaces de construir megaestructuras alrededor de la estrella.

La búsqueda de este tipo de estructuras capaces de oscurecer la luz de las estrellas no es algo nuevo, el proyecto SETI (Search for Extraterrestrial Intelligence) o Búsqueda de Inteligencia Extraterrestre, es uno de los proyectos que actualmente se dedican a esta exploración. Y hasta hace poco la investigación también se ha centrado en la esperanza de detectar el calor residual generado por una civilización con una tecnología súper avanzada, en especial del tipo II en la escala Kardashev, empleando radiotelescopios.

Escala Kardashev

Desde luego cabe aclarar que este misterioso tránsito que tanto revuelo ha causado entre los astrónomos, no significa la prueba de la existencia de una civilización alienígena, sino que es tan sólo un evento lo suficientemente interesante como para requerir más trabajo de investigación.

El próximo paso será apuntar una radio-antena hacia KIC 8462852, para ver si es posible detectar señales artificiales de radio que indicarían la presencia de algo que podríamos llamar inteligente.

Tabetha Boyajian, astrónoma e investigadora de postdoctorado en la Universidad de Yale, una de los expertos que ha estudiado el evento, y el profesor Wright, se han unido con Andrew Siemion, director del SETI del Centro de Investigación de la Universidad Berkeley de California, para que el radio telescopio SETI escuche a la estrella KIC 8462852, y así intentar detectar una señal artificial, en caso de haberla, también se planea usar tiempo del Very Large Array, VLA, Observatorio Radioastronómico, para determinar si lo detectado es en realidad producto de una civilización extraterrestre.

Ya sea el producto de un cúmulo de cometas o cualquier otro fenómeno natural, hasta ahora desconocido, lo que ha bloqueado parcialmente el brillo de esta estrella, vale la pena investigar, el conocimiento extraído será sin duda de gran interés científico, y más aún cuando existe aunque sea una remota posibilidad de que se trate de una mega estructura construida por una civilización alienígena o tal vez el remanente de una civilización ahora desaparecida que vivió alrededor de una estrella a sólo 1500 años luz de distancia de nuestro planeta. Por ahora, echemos a volar nuestra imaginación.    ; )

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En noches de Luna Azul…

Luna azul

El 31 de julio, seremos testigos de un curioso evento astronómico, una luna azul.   Aunque a decir verdad, no les puedo pronosticar que realmente llegue a adquirir esa tonalidad.

Si bien algunas veces podemos ver que la luna se presenta con diferentes colores, especialmente amarillo o rojo durante los eclipses lunares, lo que hoy día se conoce como luna azul, no tiene nada que ver con la tonalidad de nuestro hermoso satélite natural.

El término “luna azul”, según Philip Hiscock, folklorista de la Memorial University of Newfoundland, Canadá, se remonta al año 1824, y desde entonces ha sido usado como sinónimo de algo excepcional o extremadamente raro.

Como evento astronómico, era definido durante los años de 1932 a 1957 por el Maine Farmer´s Almanac (Calendario de Agricultores de Maine), como “la tercera luna llena de una estación que tenía cuatro lunas llenas”, sugiriendo que si una de las cuatro estaciones (invierno, primavera, verano y otoño) presentaba cuatro lunas llenas en lugar de las tres (una por cada mes, como es normal), la tercera de esas cuatro lunas debería ser llamada Luna Azul.

Puesto que el año se divide en cuatro estaciones de 91-92 días, como existen aproximadamente 29,5 días entre cada luna llena, puede ocurrir que ocasionalmente se presenten cuatro lunas llenas en una misma estación.

Esta definición bastante compleja, hizo que en 1946, el astrónomo aficionado James Hugh Pruett, al escribir un artículo en la revista Sky & Telescope, mal interpretara la definición original y la pasara a definir como “la segunda luna llena en un mismo mes”, este error fue cometido nuevamente en 1980 durante la transmisión de una programa llamado “Stardate” perteneciente a una famosa agrupación radiofónica, y luego en 1981, cuando los creadores del juego de mesa Trivial Pursuit, basándose en el citado artículo de 1946, decidieron incluir este término en el juego y así fue como al igual que ha sucedido en muchas otras ocasiones a lo largo de la historia y en otros ámbitos, un error pasa a ser aceptado como definición oficialmente aceptada, pese a los esfuerzos de Hiscock y el astrónomo Donal W. Olson que ayudaron a que en 1999 la revista aclarara el error cometido en 1946.

Aunque se trata de un fenómeno curioso no es tan infrecuente como podríamos creer, se estima que ocurre cada 2,66 años; e incluso puede suceder en más de una ocasión en un mismo año, como ocurrirá en 2018, cuando lo veremos en dos ocasiones, primero en Enero y después en Marzo, tal como ocurrió en 1999 cuando tuvimos otro año de dos lunas azules. La explicación a este fenómeno la descubrió un astrónomo griego, Metón de Atenas, que en el año 440 a.C, observó que 235 meses lunares equivalían casi exactamente a 19 años solares.

Ahora que sabemos cómo surgió tan curioso nombre nos preguntamos ¿es posible ver a la luna de color azul?. La respuesta es sí. Cuando ha habido un incendio forestal o una erupción volcánica que halla arrojado suficiente cantidad de humo o cenizas en la alta atmósfera, estas partículas pueden hacer que la luna adquiera una tonalidad azulada; tal y como ocurrió en 1950 cuando debido a un incendio forestal en Canadá la luna se vio azul en el este de Norteamérica; o cuando en 1991 la erupción del Monte Pinatubo hizo que desde varios puntos del planeta pudiera verse la luna e incluso el Sol de un enigmático color azul.

Así que ya lo saben, las lunas azules existen y son más frecuentes de lo que suponíamos.

Que disfruten de una exquisita luna, pero esta vez de queso azul.[1] ; )

[1] Que la Luna es de queso, se remonta a una fábula del siglo XVI, en donde una persona de mente sencilla al ver la Luna reflejada en un estanque cree que se trata de una ruedo de queso recién hecha.

Las ondas gravitacionales primigenias resultaron ser polvo.

Satélite Planck y  la Radiación de Fondo de Microondas (RFM).

Satélite Planck y la Radiación de Fondo de Microondas (RFM).

El 17 de marzo del año pasado, científicos a cargo del telescopio Bicep2 localizado en el polo sur y encargado de estudiar las imágenes del fondo de polarización extragaláctica cósmica; anunciaron que posiblemente habían descubierto las marcas de las ondas gravitacionales primigenias, aquellas producidas a sólo una ínfima fracción de segundo, 10 /-34  segundos (un punto decimal, seguido de 33 ceros y un uno) después del Big Bang, cuando el universo comenzó a expandirse rápidamente y que vendrían a confirmar la Teoría de la inflación.

Estas elusivas ondas gravitacionales, serían las minúsculas perturbaciones en el tejido del espacio-tiempo que los astrónomos creen que pudieron haberse creado durante la etapa inflacionaria del universo.

Estas perturbaciones deberían haber dejado una impronta en otra característica del cosmos, su polarización. Cuando las ondas de luz vibran en determinada dirección podemos decir que esa luz está polarizada. La radiación de fondo de microondas cósmicas (RFM) está polarizada, mostrando un intrincado patrón que surge de la combinación de dos modelos, uno circular y otro radial (conocidos como modos E) y otro patrón ondulado (modos B), estos últimos son los que podrían demostrar si realmente se produjo una inflación en el Universo primigenio.

El problema con el que se encuentran los investigadores, es que existen diversos fenómenos en el universo que pueden generar este tipo de patrones, sean modos E o B en diferentes escalas angulares, por lo que su identificación requiere de unas mediciones extremadamente precisas.

Unido a esto existen dos problemas más, el primero de ellos es que, los modos B que se buscan podrían estar escondidos en la polarización de la RFM, la cual sólo representa un diminuto porcentaje del total de la luz visible.

El segundo es que existe otro fuerte contrincante capaz de generar un efecto similar a los modos B, el polvo interestelar de nuestra propia galaxia, la Vía Láctea.

La Vía Láctea está repleta de una mezcla de gas y polvo que brilla a una frecuencia similar a la de la RFM, esta luz, afecta la observación de la luz cósmica más antigua, lo que hace necesario que se realicen meticulosos análisis para separar la luz galáctica de la emitida por la RFM. Sumado a esto, el polvo interestelar también emite luz polarizada que a su vez afecta la polarización de la RFM.

Según lo explicó el profesor John Kovac, investigador en jefe del proyecto BICEP2 en la Universidad de Harvard, en Estados Unidos; cuando se detectaron por primera vez las supuestas señales de ondas gravitacionales, se confió en los modelos de emisiones de polvo galáctico que estaban disponibles en ese entonces, los cuales parecían indicar que la región del cielo escogida para las observaciones presentaba una menor polarización producto del polvo, por lo que se interpretó que la señal captada procedía de la RFM.

Pero ahora que se han publicado mapas más detallados de las emisiones de polvo polarizado de nuestra galaxia, resulta evidente que la presencia de polvo galáctico en la zona estudiada, era mayor que la esperada.

Al cotejar los resultados obtenidos tanto por el satélite Planck, diseñado para analizar las anisotropías de la RFM, como los del conjunto de telescopios Keck Array, diseñados para medir con gran precisión la polarización de la RFM y buscar señales de los modos B, con los que se obtuvieron en el BICEP2; se ha concluido que en los datos analizados en BICEP2 se subestimó la cantidad de polvo en la zona estudiada y por lo tanto las señales detectadas correspondían a la cantidad de polvo presente en esa región del espacio. Ya que al eliminar las señales producidas por el polvo galáctico, las señales de los modos B restantes, son tan pequeñas que no pueden ser consideradas como una detección de las tan buscadas ondas gravitacionales.

Visión del Planck del campo analizado por el Bicep2

Visión del Planck del campo analizado por el Bicep2

Lo anterior desde luego no quiere decir que no existan las ondas gravitacionales, sólo concluye que aún no han sido detectadas.

Aunque la confirmación de la ausencia del supuesto descubrimiento de estas ondas gravitacionales primigenias no sea lo que algunos esperaban, viene a confirmar algo que hace que la ciencia sea apasionante, y es la meticulosidad con que cada supuesto hallazgo es contrastado posteriormente garantizando así su fiabilidad, avanzamos poco a poco en el descubrimiento del origen del cosmos y con él nuestro propio origen, pero podemos estar seguros que lo hacemos a paso lento pero firme.

Fuente original:

http://www.esa.int/Our_Activities/Space_Science/Planck/Planck_gravitational_waves_remain_elusive

Científicos del Fermilab, ponen a prueba la Teoría del universo holográfico.

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¿Es nuestra realidad sólo una ilusión holográfica? Para algunos puede que la simple pregunta les parezca algo descabellada pero no para los científicos del Laboratorio Nacional Fermi o Fermilab, un laboratorio de física de altas energías que cuenta con el segundo acelerador de partículas más potente del mundo, el Tevatron, ya que actualmente está realizando un experimento único que pretende poner a prueba el principio holográfico.

Vista aérea del Fermilab.  El primer anillo es el Inyector Principal, el segundo es el Tevatrón.

Vista aérea del Fermilab. El primer anillo es el Inyector Principal, el segundo de más de 6 kilómetros de circunferencia,  es el Tevatrón.

Como personajes de un programa de televisión que no saben que su aparente mundo tridimensional sólo existe en una pantalla bidimensional, nosotros podríamos estar ignorando que nuestro espacio tridimensional es sólo una ilusión. La información de todo lo que existe en el universo podría en realidad estar codificada en pequeños paquetitos bidimensionales.

Si se acercan lo suficiente a la pantalla del televisor verán píxeles, pequeños puntos de información que si nos alejamos forman una imagen continua. Los científicos piensan que la información en el Universo podría estar almacenada de igual forma, y que el tamaño de cada pixel que forma el espacio, sería 10 billones de billones de veces más pequeño que un átomo.

Según lo explica Craig Hogan, director del Centro de Astrofísica de Partículas del Fermilab, y desarrollador de la Teoría del Ruido Holográfico, lo que se está buscando es saber si el espacio-tiempo es un sistema cuántico como lo es la materia. Y de llegar a confirmarse, esto cambiaría completamente la forma en cómo veníamos percibiendo el Universo durante miles de años.

La teoría cuántica sugiere que es imposible saber al mismo tiempo la locación exacta y la velocidad de las partículas subatómicas. Si el espacio está formado por una especie de bits bidimensionales, con una información limitada sobre la ubicación exacta de los objetos, entonces el espacio mismo, podría estar incluido dentro de esta teórica de la incertidumbre.  De igual forma que la materia continúa vibrando (en forma de ondas cuánticas), aún cuando está congelada a cero absoluto, este espacio digitalizado debería producir vibraciones aún en su estado más bajo de energía.

Esencialmente lo que el experimento pretende es probar la habilidad del universo de almacenar información. Si hay un grupo de bits que te dice dónde está algo, eventualmente resultará imposible encontrar más información específica sobre la localización, al menos en principio. El instrumento que se está utilizando para encontrar estos límites es el Interferómetro Holográfico, o también conocido como el Holómetro del Fermilab, el instrumento más sensible que se ha creado para medir la vibración del espacio mismo.

Ahora que está operando a su máxima capacidad, el Holómetro usa un par de interferómetros colocados uno cerca del otro. Cada uno envía un rayo de láser de un kilowatt (equivalente a 200 000 punteros láser) hacia un bifurcador de rayos y luego hacia dos brazos perpendiculares de 40 metros. La luz es entonces reflejada nuevamente hacia el bifurcador láser donde los dos rayos se recombinan, creando fluctuaciones y destellos en caso de haber movimiento. Los investigadores analizan estas fluctuaciones en la luz de retorno para ver si el rayo bifurcador se mueve en alguna dirección, siendo llevado por la vibración del espacio mismo.

Un científico del Fermilab trabaja con los rayos láser en el corazón del  Holómetro; el cual usará dos interferómetros láser idénticos para probar si el Universo es un holograma bidimensional.

Un científico del Fermilab trabaja con los rayos láser en el corazón del Holómetro; el cual usará dos interferómetros láser idénticos para probar si el Universo es un holograma bidimensional.

El ruido holográfico, se espera que este presente en todas las frecuencias, pero los científicos deben estar alertas para no ser engañados por otras fluctuaciones creadas por otras fuentes. El Holómetro está analizando una frecuencia tan alta (millones de ciclos por segundo) que los movimientos normales de la materia no deberían causar problemas. Sin embargo el ruido de fondo dominante se debe a menudo a las ondas de radio emitidas por los aparatos eléctricos cercanos. Sin embargo este experimento está diseñado para identificar y eliminar este ruido proveniente de fuentes convencionales.

Como apunta el físico del Fermilab, Aaron Chou, director del proyecto del Holómetro, “si se encuentra ruido que no se puede eliminar, significaría que se podría haber detectado algo fundamental acerca de la naturaleza, el ruido intrínseco del espacio-tiempo, lo cual sería un momento muy emocionante para la física. Un resultado positivo abrirá toda una nueva serie de cuestionamientos acerca de cómo el funciona el espacio.”

Se espera que este experimento comience a dar los primeros datos el próximo año.

En este experimento trabajan 21 científicos y estudiantes del Fermilab, del Instituto Tecnológico de Massachusetts, la Universidad de Chicago, y la Universidad de Michigan.

La Luna se formó por la colisión entre la Tierra y otro planeta.

Theia

Una serie de análisis realizados por investigadores alemanes, avala la teoría de que la Luna se formó como consecuencia de una violenta colisión entre la Tierra y otro cuerpo celeste del tamaño de un planeta al que se le ha dado el nombre de Theia, hace 4 500 millones de años.

El estudio publicado en la revista Science, y que será presentado en la conferencia de geoquímica Goldschmidt a celebrarse el 11 de junio en California; consistió en medir la proporción existe entre los isótopos de oxígeno, silicio, titanio, entre otros; ya que estas proporciones varían en diferentes puntos del sistema solar, lo cual nos puede indicar de qué lugar proceden.

Hasta ahora estrecha similitud entre los isótopos lunares y terrestres, parecía contradecir los modelos teóricos sobre la colisión, que indicaban que la Luna podría haberse formado principalmente de material procedente de Theia y que por lo tanto se esperaba que fuesen diferentes de los terrestres.

Pero el grupo de investigadores alemanes, liderados por el Dr. Daniel Herwartz, al usar técnicas mucho más precisas al comparar la proporción de isótopos de oxígeno 17O/16O de muestras lunares proporcionadas por la NASA, de las misiones Apolo 11, 12 y 16; hallaron que éstas contenían niveles más altos de 17O/16O que los que normalmente se encuentran en la Tierra.

Lo cual para el Dr. Herwartz significa que “podemos estar razonablemente seguros de que la colisión tuvo lugar y por otra parte nos dan una idea de la composición geoquímica de Theia, la cual parece similar a lo que llamamos Condritas tipo E.”

El próximo paso será calcular cuánto material de la Luna pertenecía a Theia.

La mayoría de los modelos sugería que la Luna estaba compuesta aproximadamente de un 70%- 90% de material procedente de Theia y entre el 10 – 30% restante de la Tierra. Los nuevos análisis capaces de detectar hasta 12 partes por millón de estos isótopos, según el Dr. Herwartz, parecen indicar que es posible que la Luna está compuesta en un 50% por material terrestre y un 50% por material procedente de Theia, pero aún está por confirmarse.

 

 

 

 

http://www.sciencedaily.com/releases/2014/06/140605141503.htm

http://www.eag.eu.com

 

Misterios de nuestro planeta Tierra.

Aunque hace décadas nuestra especie se inició en lo que podemos llamar la era espacial, todavía es mucho lo que desconocemos sobre nuestro propio hogar, ese puntito azul que flota en la inmensidad del cosmos.

Estos son sólo algunos de los misterios más esquivos de nuestro planeta.

 

¿Qué se esconde bajo el núcleo terrestre?

Núcleo terrestreLos numerosos relatos y leyendas que existen sobre lo que esconde el núcleo terrestre, son la prueba de lo cautivante que ha resultado tanto para científicos como para escritores.

Aunque durante un tiempo se creyó conocer la composición del inalcanzable centro terráqueo, en 1940 con la ayuda de un meteorito, los científicos calcularon el balance original de los minerales esenciales del planeta y descubrieron cuáles faltaban, por lo que concluyeron que el hierro y el níquel ausentes en la corteza terrestre, debían de estar en el núcleo. Pero mediciones de la gravedad realizadas en 1950 estimaron que los datos anteriores eran incorrectos. El núcleo era demasiado liviano…

Hoy los investigadores continúan cavilando sobre cuáles elementos son la causa del déficit de la densidad bajo nuestros pies. También están intrigados por las inversiones periódicas del campo magnético de la Tierra, la cuales se generan en la parte externa del núcleo que se compone de hierro líquido.

¿De dónde vino la vida?

Origen vida¿Fue la vida fraguada en la Tierra o acaso surgió en algún lejano lugar del espacio interestelar y traída hasta la Tierra en meteoritos?.

Los componentes más básicos de la vida, como los aminoácidos y las vitaminas, han sido hallados tanto en granos de hielo dentro de los asteroides como en los ambientes más extremos de la Tierra. Y descubrir cómo esas partes se combinaron para formar la primera vida, es uno de los grandes retos de la biología. Y para añadir aún más misterio, aún no han sido encontrados trazos fósiles de lo que se supone debieron ser los primeros habitantes de la Tierra, posiblemente primitivas bacterias mastica-roca.

¿Cómo se formó nuestra Luna?

LunaAlgunos científicos sugieren que la Luna surgió producto de una colisión titánica entre la Tierra y un protoplaneta del tamaño de Marte, en lo que se conoce como la Teoría del Gran Impacto.   Sin embargo no existe un consenso general al respecto ya que algunos detalles no concuerdan. Por ejemplo, la composición química de ambos cuerpos rocosos coinciden tanto que algunos investigadores sugieren que la Luna se formó a partir de la Tierra, no producto de un cuerpo impactante.

Pero según lo sugiere otro modelo, una joven Tierra con una rotación rápida podría haber expulsado suficientes rocas fundidas durante el impacto para formar una luna químicamente similar.

¿Porqué la Tierra está en su mayoría cubierta de océanos?

OceanosLos científicos creen que la Tierra era una roca seca después de que terminara de fusionarse hace 4 500 millones años. Entonces, ¿de dónde vino tanta agua?. Según una teoría, pudo llegar desde el espacio hace 4 000 millones de años, en lo que se conoce como periodo de Bombardeo Intenso Tardío,cuando la tierra fue impactada por millones de asteroides de hielo que abastecieron al planeta con toda el agua de la actualmente disponemos.

Aunque esta teoría tiene su lógica, podemos decir que el origen del agua terrestre continúa envuelto en el misterio ya que se ha encontrado muy poca evidencia de este periodo.

 

¿Podremos predecir los terremotos?

TerremotosActualmente como mucho, los modelos estadísticos permiten especular sobre la probabilidad del pronóstico de un futuro terremoto, de forma similar como los meteorólogos pueden advertirnos sobre probabilidades de lluvia. Pero eso no ha detenido a los expertos en su afán por intentar predecir cuándo será el próximo evento sísmico. Aún cuando el mayor de los experimentos realizados para tratar de predecir la fecha de un terremoto tuvo un margen de error de 12 años, los geólogos siguen calibrando los instrumentos para intentar determinar cuándo y dónde se producirá el próximo temblor.

Uno de los enigmas más grandes para los geólogos es el mecanismo que hace que los temblores comiencen y luego se detengan. Sin embargo se han producido algunos avances en la predicción de las réplicas y de los temblores producidos por los humanos, como aquellos ligados a la inyección de agua en los pozos o fracking.

 

¿De dónde vino el oxígeno?

oxígenoDebemos nuestra existencia a las cyanobacterias, criaturas microscópicas que ayudaron radicalmente a la transformación de la atmósfera terrestre. Ellas al expulsar el oxígeno como deshecho, llenaron los cielos con oxígeno por primera vez hace 2 400 millones años.

Pero las rocas revelan que los niveles de oxígeno ascendieron y descendieron durante 3 mil millones de años hasta que se estabilizaron aproximadamente en el periodo Cámbrico, hace 541 millones de años atrás. ¿Fueron estas bacterias las que impulsaron el aire, o existió otro factor que contribuyó? Entender el cambio hacia una Tierra rica en oxígeno, es el factor clave en la decodificación de la historia de la vida en nuestro planeta.

¿Cuándo surgieron las placas tectónicas?

Placas tectónicasLas delgadas placas de corteza endurecida chocaron y plegaron la superficie de terrestre formando preciosas montañas y provocando violentas erupciones volcánicas. Pero los geólogos aún no saben cuándo ni qué fue exactamente lo que desencadenó este proceso, ya que la mayoría de la evidencia se ha destruido. Sólo un puñado de pequeños granos minerales llamados zirconios han podido sobrevivir los 4.400 millones de años como muestra de lo que fueron las primeras rocas continentales.

Sin embargo todo lo que hoy día conocemos sobre las primeras placas tectónicas es controversial, los geólogos aún se preguntan sobre cómo se formó la corteza terrestre. No deja de ser  sorprendente que estos aspectos tan fundamentales sobre cómo se formó la Tierra sigan siendo tan enigmáticos.

 

¿Qué causó la explosión Cámbrica?

CambricoLa aparición de la vida compleja durante el periodo cámbrico después de 4 mil millones de años de historia terrestre, marcó un punto de inflexión. De repente aparecieron animales con vasos sanguíneos, ojos, corazones y cerebros, todos ellos evolucionando mucho más rápido que en ninguna otra era de nuestro planeta. Un aumento en los niveles de oxígeno justo antes de la explosión cámbrica podría ser la causa, pero otros factores podrían ayudar a explicar el surgimiento de tantas variedades de animales, como la carrera armamentista entre predador y presa.